El Ministerio Público adelanta una investigación contra un diplomático por su presunta vinculación con el hurto en Miami de un automóvil de lujo valorado en B/.30 mil y que luego fuera ubicado aquí por las autoridades locales.
Una fuente reveló que el expediente relacionado con la sustracción del vehículo fue directamente manejado por la Procuraduría General de la Nación y no por la División de Hurto de Autos de la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Trascendió que las autoridades estadounidenses solicitaron una asistencia judicial a Panamá, tras recibir informes que el vehículo fue transportado por vía marítima a territorio panameño, tras ser adquirido por un diplomático.
Se informó que luego el automóvil fue ubicado en manos de una dama y se investiga si el vehículo fue robado por encargo para luego ser vendido o si se trató de un engaño del cual fue víctima el funcionario.
La División de Hurto de Autos de la PTJ ha denunciado la existencia de bandas altamente organizadas que roban los vehículos en Estados Unidos y los envían por mar en contenedores para ser vendidos en fuertes sumas de dinero.
Según las investigaciones, los autos tienen como destino el mercado suramericano, pero en su tránsito por el Canal algunos autos son detectados tras la recepción de las denuncias a través de la Interpol.
En 1998 fueron descubiertos dos automóviles en muelles de las riberas del Canal que habían sido hurtados en los Estados Unidos y que tenían como destino Colombia y uno de los propietarios viajó aquí para recobrar su vehículo.
También se informó que el hurto de autos se ha convertido en una industria lucrativa que genera fuertes sumas de dinero y que además es usada para el tráfico de drogas.