Las autoridades de investigación analizan la posibilidad que el cargamento de 80 kilogramos de explosivo tipo Lodex fueran sustraídos de un área de control bajo responsabilidad del Cuerpo de Bomberos que se encuentra en Cativá, Colón.
Una fuente ligada a las investigaciones detalló que esta es una de las hipótesis manejadas por los estamentos de seguridad sobre cómo los explosivos serían vendidos a grupos insurgentes colombianos para la comisión de ataques.
La fuente indicó que aún se desconoce si este cargamento era el primero que sería sacado del país o si se mantenían otros pedidos por parte de grupos irregulares colombianos. También se intenta determinar la capacidad de operación de la red criminal detenida.
En tanto, reportes de prensa provenientes de Costa Rica señalan que los explosivos nunca salieron de su territorio, aunque este es un producto fabricado en ese país por una empresa especializada en materiales explosivos.
Se informó que el Lodex en un explosivo compuesto por nitrato y combustible, usualmente utilizado en actividades de carácter industrial y demoliciones. No obstante, se informó que es un material estable y que se puede usar para realizar ataques contra edificios.
Los arrestos se produjeron luego que la Fiscalía de Drogas recibió versiones sobre el intercambio de explosivos por droga. Tras lo cual se montó una operación de seguimiento, lo que llevó a la ubicación del taller y la detección de dos vehículos en donde eran transportados los estupefacientes.
Lugo manifestó que por un lado, la Dirección de Operaciones del Tránsito solamente realiza campañas para días festivos como son los carnavales, Semana Santa y fines de semana largos con los días puentes. "No se hace una labor permanente para prevenir accidentes", expresó Lugo.
Añadió que por el otro lado, la ATTT es una entidad que no tiene las herramientas legales para hacer cumplir la ley y prueba de ello es que a la misma se adeuda más de 35 millones de dólares en boletas.
Para Ernesto Torres, sub director de la ATTT, si bien es cierto en la mayoría de las ocasiones la responsabilidad recae en los conductores, también algunos peatones son imprudentes, lo que ocasiona atropellos con consecuencias fatales.
"Hay gran cantidad de puentes elevados, pero las personas a cinco metros están cruzando las vías. Esta situación ocurre a diario", agregó.
La educación vial tanto a conductores como a peatones es necesario para bajar los índices de muerte por accidente de tránsito.
Actualmente, la Comisión de Tránsito y Educación Vial de APEDE dicta seminarios a profesores y maestros de la ciudad de Panamá para que estos a su vez, lo transmitan a sus alumnos.
Eduardo Lugo informó que este año asistieron más de 100 profesores y maestros provenientes de los distritos de Panamá y San Miguelito.
En el curso, que tuvo una duración de una semana, se comunica a los educadores las normas e indicadores que tienen que seguir con sus estudiantes en cuanto a materia de educación vial.
Adelantó que actualmente se hacen los esfuerzos para que se firme un convenio entre el Ministerio de Educación, la APEDE y la ATTT, con el objetivo de lograr los fondos necesarios para imprimir un texto, el cual contiene todo lo referente a educación vial.
"El libro tiene varios capítulos, cada uno de los cuales está dirigido a determinado grado escolar. Desde el Jardín de Infancia hasta sexto grado", explicó.
Agregó que esperan que antes de que finalice este gobierno se firme el acuerdo y que el Ministerio de la Presidencia suministre la partida para hacer el proyecto una realidad.