La segunda campaña de monitoreo en las aguas de isla Coiba, puso en evidencia la alta densidad de tortugas carey en el sector.
Esta información provocó que un grupo de científicos nacionales e internacionales reafirmaran al Parque Nacional Coiba como la cuna de la tortuga carey en el Pacífico Oriental.
Los científicos, entre ellos Jeffry Seminoff y Alex Gaos, calificaron la expedición a Coiba como histórica en Panamá para la conservación de la tortuga carey.
El estudio realizado en septiembre del 2014 consistió en colocar un dispositivo satelital en una de las tortugas (un macho grande), el cual fue nombrado Mali Mali y ha estado transmitiendo datos de los movimientos de la tortuga de forma continua. Durante este monitoreo, se avistaron más de 80 individuos y pudo capturar y marcar 28 nuevos ejemplares, 12 recapturas más en comparación con el año anterior.