Japón continuará la cacería de ballenas, pero para fines científicos, pues así se lo permite el Convenio Internacional de las Naciones Unidas de 1992.
Un vocero de la Embajada del Japón en Panamá señaló que su gobierno promociona ésta, relacionada con el principio de uso sostenible de los recursos naturales, señalado en el artículo octavo de la convención que la caza del cetáceo se realiza con la especie "MINKE".
Esta clase de ballena ha crecido de manera excesiva y su abundancia extingue a otros peces que son su alimento. Japón sólo puede cazar en el Pacífico noreste y suroeste, 600 ballenas MINKE, al año para uso científico.