A Jimmy Carter, que fue presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981, le llega el Premio Nobel de la Paz a los 78 años, y en un momento "de sorpresa" que, en sus propias palabras, le ha hecho "feliz" porque alimenta el debate sobre el respeto a los derechos humanos.
Este premio, además de reconocer el "incansable esfuerzo en la búsqueda de soluciones a los conflictos internacionales" por parte de Carter, ha querido ser también una crítica a la política exterior del presidente de EU, George W. Bush, y a su campaña contra Irak.
Carter, un político demócrata, es considerado en su país como una voz crítica ante determinadas actuaciones del Partido Republicano y como un incansable defensor del progreso en los países en desarrollo.
Esas divergencias han sido tenidas en cuenta a la hora de conceder este premio, y según dijo ayer Gunnar Berge, presidente del ultrasecreto Comité del Premio Alfred Nobel la posición de Carter sobre un posible ataque de EU a Bagdad sin el respaldo de la ONU "puede y debe ser vista como una crítica a la postura sobre Irak de la actual Administración estadounidense".
El prestigio de Carter, sobre todo en EU, le llegó al terminar su presidencia, calificada en más de una ocasión como "fracaso" y él definido como un buen hombre, pero un mal presidente.
Sus vivencias como presidente de EU quedaron reflejadas por él mismo en su libro "Keeping faith: Memoirs of a president".
El 39 presidente de EU cuenta entre sus éxitos la firma de dos acuerdos internacionales considerados decisivos en su momento, como los de Camp David (1979) que permitieron la paz entre egipcios e israelíes, y el Tratado del Canal de Panamá (1979), por el que Washington se comprometió a devolver el canal a los panameños.
Pero en su presidencia, se contaron también los fracasos y marcó una época en la que él mismo reconoció que había una "crisis de confianza" en medio de una situación económica desastrosa en la que los tipos de interés y la inflación se contaban con dígitos dobles.
Durante su mandato presidencial, se produjo la toma de la embajada de EU en Teherán y de 63 rehenes estadounidenses en su interior por parte de los revolucionarios que llevaron al poder al imán Jomeini en sustitución del shah de Persia.
Jimmy Carter o James Earl Carter nació en la ciudad sureña de Plains (Georgia) el 1 de octubre de 1924 y fue el primogénito de una familia de origen irlandés, propietaria de varias plantaciones de cacahuete.
Ingresó en 1943 en la Academia Naval de Annápolis (Maryland) y permaneció en las fuerzas armadas hasta 1953, cuando falleció su padre y decidió dedicarse al negocio familiar.
Poco después presentó su candidatura al Senado por Georgia, pero fue derrotado por pocos votos y ante la sospecha de que hubo actividad fraudulenta en la votación, lo denunció y contrató a un abogado de Atlanta, Charles Kirbo. Lograron una nueva votación y Carter obtuvo escaño como senador, que conservó hasta 1966.
Carter fue también Gobernador de Georgia de 1971 a 1974 y durante la toma de posesión manifestó que el tiempo de la discriminación racial había terminado, lo que motivó que la prensa le calificara como el representante del Nuevo Sur.
En 1977 llegó a la Casa Blanca tras derrotar al republicano Gerald Ford, y en 1981, fue sustituido por otro republicano, Ronald Reagan.
A partir de ese año comenzó la otra vida política de Carter, la que le valió elogios por su tesón y por su mediación en conflictos internacionales, y la que le convirtió en uno de los políticos estadounidenses más respetados.
Carter dedica parte de su tiempo a dar conferencias y a escribir, además de trabajar en el Centro Presidencial Carter de Atlanta, desde donde realiza programas como el "Global 2000 Incorporated", cuyos objetivos son la mejora de enfermedades y el aumento de la productividad agrícola en países del Tercer Mundo.
También ha sido mediador en los conflictos de Etiopía, Sudán, Colombia, Tibet o Bosnia, y en 1995, junto al ex gobernante de Costa Rica y también premio Nobel de la Paz Oscar Arias, medió en el conflicto armado entre Ecuador y Perú.
Su intervención se ha solicitado también por numerosos países con motivo de la celebración de elecciones generales, en calidad de observador internacional, para certificar la transparencia de procesos electorales en Panamá, Nicaragua, Zambia, Haití, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Indonesia, México o Perú.
Está casado desde 1946 con Rosalyn Smith, y son padres de cuatro hijos.