DESPUÉS de permanecer cerrada por más de cuatro años, la Policlínica J.J. Vallarino pronto abrirá sus puertas.
Las estructuras donde operaba esta policlínica, que se ubica en Pedregal, frente a las instalaciones de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) fueron cerradas por una contaminación que se desató luego de una limpieza en los aires acondicionados del edificio y que generó alergias y problemas respiratorios a más de 400 personas.
Actualmente la policlínica opera en las instalaciones donde también se ubica la ATTT. El proceso de descontaminación de las instalaciones de la policlínica fue terminado a finales del mes de noviembre del 2004 y aunque estuvo muy atrasado, no será hasta el mes de octubre que reabran sus puertas.
La rehabilitación física de la policlínica estaba prevista para finales del mes de agosto, pero a causa de la huelga obrera y médica en el país del pasado mes de junio, se vio afectada.
Las obras civiles y la compra de materiales a proveedores eran realizadas por funcionarios de la Dirección de Mantenimiento de Caja de Seguro Social (CSS), sin embargo como acción de apoyo a la huelga el personal de mantenimiento paralizó los trámites, atrasando la entrega del proyecto.
El director Nacional de Infraestructuras y Servicio de Apoyo (DINISA), Gerald Abrego, informó que para mediados del mes de este mes el Departamento de Salud Ocupacional de la CSS, iniciará un periodo de pruebas de análisis microbiológicos para dar por terminada la fase de rehabilitación.
Las pruebas se llevarán a cabo para detectar la existencia de algún tipo de residuos de agentes contaminantes y dependiendo del resultado, que según Abrego de seguro va a ser positivo, entonces se comenzaría con la mudanza del personal.
Las jornadas de trabajo han sido dobladas con turnos de noche, fines de semana, para culminar de forma rápida con aquellos detalles que hacen falta.
No hay fecha exacta para abrir la policlínica, indicó Abrego, debido a que esto dependerá de los resultados que arrojen las pruebas y de los análisis que se harán en el área de la Administración, la cual fue una de las más afectadas por la contaminación.
Mientras esta policlínica se prepara, la CSS anunció la construcción de la nueva sala de hemodiálisis del Hospital Susana Jones Cano (San Judas Tadeo).
Esta sala será habilitada en el segundo piso del nosocomio a un costo de B/. 400,000, y tendrá capacidad para 20 pacientes que serán atendidos durantes tres turnos diarios.
La sala contará con equipo para hemodiálisis moderno y de esta manera se mejorará sustancialmente la atención.
Las obras civiles finalizaron el 16 de agosto y la etapa de equipamiento durará aproximadamente un mes. Una vez culminado el equipamiento esta sala podrá brindarle la atención necesaria a los pacientes.
La Caja de Seguro Social ha gastado más de 800 mil balboas en alquiler durante los casi cuatro años las instalaciones han permanecido cerradas. La Políclina JJ Vallarino atiende a moradores de Pedregal, Mañanitas, 24 de Diciembre, Rufina Alfaro y Tocumen. Según Franklin Castillo, coordinador del programa de salud ocupacional de la CSS, la descontaminación conlleva un proceso de 26 pasos entre los que destacan: limpieza profunda, encapsulado de las áreas, nebulización y monitoreo microbiológico.
J.J. Vallarino abrirá sus puertas
El edificio ha sido habilitado para iniciar atenciones en octubre.