Johana Rodríguez González, de 9 años años, es una niña como cualquier otra. Pero, para esta Navidad, su mejor regalo no sería una muñeca o una bicicleta, sino el tratamiento que le permitiría crecer y tener la estatura correcta respecto a su edad.
La pequeña tiene problemas con la hipófisis o glándula pituitaria y a esto se le suma una función disminuida de la tiroides. Todo esto no le permite crecer y por eso, su estatura y peso son de 93 centímetros y 27 libras, respectivamente.
Y es que mientras la pituitaria estimula el crecimiento corporal, la tiroides segrega la hormona tiroxina, que hace que los tejidos se desarrollen en las formas y proporciones adecuadas. Al padecer trastornos con ellas, Johana, una niña de 9 años, ha quedado atrapada en el cuerpo de una de tres.
La pequeña, quien es una buena alumna de la escuela de Paso Blanco en Pacora, necesita que se le inyecte diariamente, hasta los 15 años, la hormona del crecimiento. Pero, este tratamiento no es suministrado por la Caja de Seguro Social (CSS) ni por el Ministerio de Salud (MINSA), por lo que obtenerlo es muy costoso.
Esta hormona solo es suministrada por una casa farmacéutica y tiene un costo anual de B/.8,666.40. Esto significa que Johana necesitaría B/.51,998.40 para su tratamiento de seis años.
Fue a los cinco años que fue referida al Hospital del Niño para ser atendida por una endocrinóloga, quien le mandó unos exámenes y recetó una mejor alimentación y vitaminas.
Jovita confesó que su tristeza crecía al ver que su hija no mejoraba, por lo que nuevamente fue al Hospital de Chepo, de donde la refirieron a la Caja de Seguro Social (CSS), allí se le examinó por su evidente retraso de crecimiento.