SE aproxima el Día del Niño y qué mejor manera de destacarlo que con la historia de un niño brillante, José Alberto Espiño, de tres años.
Es alegre, carismático y ya sabe leer a la perfección. Y eso no es todo, José analiza y tiene habilidades de un niño de más edad.
Sencillamente es brillante. Habla inglés y también conoce de geografía, se sabe todas las capitales de los países de América.
¿Cómo lo logró? Muy fácil. Su madre, Sindy Pittí no descansó hasta hacer de su hijo un maestro.
Para ello, aplicó métodos de enseñanza sencillos, al alcance de cualquiera.
Sindy utiliza pequeños cartones en los que plasma figuras con sus respectivos nombres para que el niño pueda identificar el dibujo, lo que según ella, ha sido el secreto de José.
El ingenioso método no lleva más de 15 ó 30 minutos, por lo que "no hay excusa para no enseñar a su hijo", agregó Pittí.
"Lo más interesante de todo es que el niño no necesita ser genio para aprender, pues es muy novedoso, al punto que podrá revolucionar la educación panameña", manifestó.
Pittí señaló que desde que se enteró que iba a ser madre, decidió buscar las herramientas para enseñar a su hijo, por lo que empezó a investigar y a hacer de este sueño una realidad.
También le inculcó el amor por los libros, al punto que le leía cuentos desde muy pequeño con la finalidad de enriquecer su vocabulario y despertar su imaginación.
José conoció desde pequeño la historia de la "Cenicienta", "Blanca Nieves" y "Los Tres Cochinitos".
A los siete meses, José visitaba la librería "El Hombre de la Mancha". Iba con su tía todos los martes de 4: 00 a 5: 00 de la tarde.
Pittí expresó que esto es muy importante para que el niño pueda desarrollar su interés por la lectura y más adelante, seguramente repercutirá positivamente en su aprendizaje.
Panamá América pudo darse cuenta de ello.
Cuando José llegó de sus clases de karate, se cambió el uniforme y lo primero que hizo fue llevar sus libros de cuentos a la sala para ponerse a leer.
Por eso lo llaman "José, el cuenta cuentos", ya que es dueño de más de 100 libros.
Pittí está convencida de que José no parará. Ya se ha educado a leer y afortunadamente lo hace porque le gusta.
El éxito de José es un logro de su madre. La combinación de la dedicación del niño, su carisma y su interés por los libros y la tenacidad de su madre, ha sido muy efectiva.
Sindy Pittí es una mujer persistente, amante de la lectura, por lo que transmitirle ese sentimiento a su hijo no ha sido difícil.
José, el pequeño genio
Su madre se ha empeñado en que este niño, de sólo tres años, le saque provecho a la lectura.