Edwin es un joven de 34 años y tiene una rara enfermedad que no le permite controlarse. Por eso, su madre lo tiene encerrado desde hace de cuatro años en un cuarto en condiciones deplorables.
Fue muy grande la impresión al llegar a la comunidad de La Mesa en El Valle de Antón y observar al joven aislado en un cuarto donde sólo cabe un viejo catre.
El olor que sale del sitio es inaguantable; cualquiera pensaría que allí vive un cerdo.
Alejandrina Rodríguez, madre de Edwin, señaló que para ella no ha sido fácil enfrentar esta realidad, ya que su hijo nunca presentó problemas, hasta llegar a los 24 años cuando le daban ataques, se desesperaba y hasta agredía a los demás.
La afligida madre acepta la culpa de tenerlo en un lugar inadecuado, y no descarta que su hijo sea víctima de una "brujería".