En Panamá como se sabe, gran parte de la población profesa la religión católica y los jóvenes no son la excepción.
La encuesta de la juventud elaborada por CID/Gallup para El Panamá América y MEDCOM da muestra de ello, dado que un 72% de los 1,205 entrevistados del área metropolitana de la ciudad capital, dijo ser católico.
Mientras un 65% de los hombres de 14 a 22 años, aseveró profesar la fe católica, de las 602 chicas entrevistadas, un 78% afirmó ser parte de esta religión.
En tanto, un 20% expresó ser evangélico, 3% de otras denominaciones religiosas orientales y un 7% manifestó no pertenecer a ninguna.
Cabe señalar, que mientras son las mujeres las que dicen ser católicas, los varones tienden más a identificarse con los cultos evangélicos; un 24% así lo manifiesta, comparado con un 16% entre las mujeres.
Pero el estudio brinda un detalle que puede ser significativo para aquéllos que trabajan la espiritualidad de las personas. Aunque dicen pertenecer a una corriente religiosa, los jóvenes no asisten regularmente a los servicios religiosos y cuando lo hacen es porque existe un compromiso familiar.
Así, el estudio concluyó que dos de cada cinco consultados acude de forma regular a la iglesia, una o más veces por semana; mientras que el resto, va una vez por mes, de forma irregular o nunca va, lo que evidencia que aunque creen, no son practicantes activos de las actividades que se realizan en su congregación. En las sesiones de grupo, algunos indicaron que el hecho de asistir a los servicios religiosos se hace más por un acto de costumbre o compromiso con la familias, que algo realizado por convicción propia.
Daniel Cabali. "Soy católico, pero por lo general voy una vez al mes a la iglesia, debido a que nos gusta ir en familia y muchas veces no podemos, porque se tienen otras actividades".
Solange Quintero. "Soy católica y anteriormente asistía todos los sábados a la iglesia, pero últimamente no he podido por mi trabajo".
Para el sacerdote David Cosca, la razón por la que los jóvenes se ven reacios a acercarse a la iglesia se debe a la invasión del materialismo mundial que se da a través de los medios de comunicación social.
Destacó, igualmente, que hay mucha exacerbación del mundo espiritual oscuro, como el satanismo, droga, alcohol y corrupción, en todos los niveles sociales.
Cosca dijo que los padres se han convertido en los primeros antitestimonios de sus hijos, porque no les enseñan moral ni valores.
Jóvenes no asisten a servicios religiosos
Casi una cuarta parte de los entrevistados dijo que va a la iglesia una vez por semana.