El grueso de los aspirantes a préstamos que recibe la Caja de Seguro Social (CSS) no clasifican porque tienen más del 50% de sus pensiones comprometidas con otras entidades bancarias, informó el director de prestaciones económicas de la institución, César García.
Desde el 15 de febrero pasado, cuando se dio la apertura del Centro de Préstamos en el edificio Bolívar de la Transístmica, cerca de 5 mil jubilados aspiraron a un préstamo; sin embargo, hasta la fecha solo han logrado obtener respuesta positiva 80 jubilados, el resto no cumple con el requisito mínimo.

García estima que otras 900 personas han pasado por entrevistas que el comité de crédito debe analizar para resolver en los próximo días. “La ley es clara en ese sentido y la persona que sobrepasa esa cifra queda descalificada inmediatamente”, detalló.
No obstante, expresó que en los préstamos aprobados se desembolsaron medio millón de dólares , de los 25 millones que se destinaron para este renglón procedente del Programa de Vejez, Invalidez y Muerte.

Sobre el riesgo de que esos dineros no se recuperen en el tiempo establecido porque son personas que pueden fallecer, García explicó que el programa cuenta con una póliza de seguro que los prestatarios pagan a través de una prima.
A pesar de que la atención diaria en el centro supera las 100 personas que intentan iniciar el trámite, la queja de los jubilados se concentra en que este es complicado y con filtro.
García se defendió reiterando que la queja se basa en que la mayoría de los aspirantes no logra clasificar porque están sobregirados en sus créditos.
Vivencias.
Ana Victoria Barrera, de 60 años, le tomó la palabra a los directivos de la CSS de que, para iniciar el trámite de los préstamos que ofrece la institución no es necesario madrugar. Ayer, Barrera, quien es abogada jubilada, se decidió y emprendió el viaje desde Colón hasta el Edificio Bolívar de la Transístmica, pero el tráfico y la distancia le complicaron la diligencia. A las 2:15 p.m. cuando llegó a su destino, el pasillo que con frecuencia está abarrotado de jubilados y pensionados estaba desierto. “El centro acaba de cerrar”, le informaron.
Barrera llegó con 15 minutos de retraso, y a pesar de que las oficinas públicas laboran en horario extendido para pagar la media jornada del Jueves Santo, no tuvo suerte. A lo interno del centro dos agentes de seguridad custodiaban al resto de los aspirantes a préstamos, que lograron ingresar antes de que concluyera el horario establecido de 8:00 a.m. a 2:00 p.m.
La diligencia quedó reducida a una información que Barrera desconocía. “Usted puede iniciar el trámite en la agencia de Colón para que se ahorre el viaje”, le informó un oficial de Relaciones Públicas.
Lo anterior lo confirmó el propio García, quien detalló que los aspirantes a préstamos en el interior del país tienen la alternativa de iniciar el trámite en la agencia más cercana. “Dicha información nos llega al Centro de Préstamos y se llama en caso de que la persona clasifique”, dijo.
Explicó que la intención es facilitar el trámite a los jubilados del interior del país y reducir las colas que se forman en el centro. “No hay necesidad de madrugar, esto es como todo banco que se atiende conforme llegan”, enfatizó.
Teodora Fernández, de 63 años, también acudió al Centro de Préstamos en busca de refinanciamiento para su cuenta de 17 mil dólares.
Ella buscaba aprovechar la tasa de interés del 5.7% que ofrece la CSS. Dice que el resto de las entidades bancarias tienen los intereses por las “nubes”, lo que le impide bajar su cuenta que pidió hace seis años.
En su talonario, el descuento quincenal es de 90 dólares, quedándole una liquidez de 33 dólares, estado que le frustró el sueño de continuar con mejoras en su casa. “Usted no clasifica”, le informaron.