La convocatoria a una nueva audiencia para atender el caso del expresidente Ricardo Martinelli evidencia que la fiscalía que representa a la Cancillería panameña ante la justicia norteamericana no cuenta con un caso sólido para lograr la extradición.
La defensa del expresidente presentó argumentos lo suficientemente convincentes para que el juez Edwin Torres postergara su decisión, por lo menos, hasta el 22 de agosto.
Tras la sesión de ayer, los abogados de Martinelli aseguraron que el panorama cambió significativamente, tras ser contrastadas las pruebas presentadas a favor del expresidente contra los argumentos de la fiscalía.
Según los abogados, el argumento de la fiscalía en cuanto a que debe admitirse la petición de extradición con base en el Convenio de Budapest, relativo al cibercrimen, no aplica en el caso de su defendido, en vista de que dicho pacto fue ratificado por Panamá mediante ley en 2013 y suscrito en marzo de 2014, cuando supuestamente el exmandatario ya había cometido el delito por el cual se le requiere.
A juicio de la defensa, dicho convenio no tiene efecto retroactivo, por lo que no debiera ser invocado en el caso de Martinelli, a quien en principio se le quiso traer a Panamá usando como fundamento el tratado entre EE.UU. y Panamá firmado en 1904, aunque en este no se prevén las escuchas telefónicas como causal de extradición.
Tanto Sídney Sittón como Alejandro Pérez, del equipo legal de Martinelli, coincidieron en que la audiencia de ayer ayudó en las posibilidades de que el juez falle a su favor.
Según Sittón, salieron tablas las dos partes, mientras que Pérez estimó que si a las 10:21 a.m., cuando se inició la audiencia, Martinelli tenía un 5% a su favor, al final salió con 50%.
Sittón sostuvo que lo que aplica es el tratado bilateral de Panamá y Estados Unidos de 1904, y allí se establece que no puede llamarse a una figura por una acusación política o sin haberse acreditado un delito.
Ayer, tras dos horas de audiencia, el juez Edwin Torres manifestó que no tomaría una decisión hasta abordar los dos temas que quedaron pendientes y prefirió documentarse sobre los argumentos de las partes inmersas en el proceso.
Sittón explicó que la argumentación de la defensa ha sido muy fuerte y se ha construido un planteamiento que ha calado en el juez.
Por su parte, Alejandro Pérez señaló que existe una solicitud para que se revise el antecedente del caso.
Afirmó que cuando se definió la posición por el juez Torres sobre un recurso de cambio de medida cautelar, estuvo prejuzgando, pero en la audiencia de ayer cambió y dijo "que los argumentos tanto de la defensa como de la fiscalía eran muy fuertes".
Pérez señaló que el tema fundamental de la audiencia fue "si Martinelli puede ser extraditado, a pesar de que el tratado de extradición de 1904 no contempla intercepciones telefónicas, y la convención sobre crímenes cibernéticos fue después de su acusación".
En tanto, el abogado Cristóbal Arboleda señaló que el juez Torres ha seguido mostrando sensibilidad ante las pruebas de la defensa y reconoció que son señalamientos sólidos. "El tratado de 1904 no tiene contemplado el delito cibernético, y si el juez declara que el convenio de 2014 no aplica, se cae el proceso; por eso presentaron otras pruebas", acotó.
Añade que "la decisión que va a tomarse es importante porque se discutió si se aplica o no el convenio del 2014, que es el único que contiene el delito de interceptaciones telefónicas, y ninguna ley de carácter penal puede aplicarse de manera retroactiva, solo a partir de su vigencia".
Detalles
Traslado
Durante la audiencia de ayer, la defensa de Ricardo Martinelli solicitó su traslado a un recinto más accesible.
Hostigamiento
El expresidente se quejó con sus abogados de que hay un teniente de la policía federal que se ha dedicado a hostigarlo dentro de la cárcel.
Lugar
Se ha manifestado que su traslado sería más al sur de la Florida.