La jugada política hecha por el Molirena, más que darle un giro al panorama político actual, podría convertirse en un arma de doble filo para el colectivo del gallo, y representa un pésimo ejemplo para la juventud, según opinan expertos en materia política.
Además, coinciden en que el Molirena sólo busca sobrevivir.
Para el analista Jaime Porcell, la directiva del Molirena debe tener presente que el votante ofrece el voto al partido del candidato principal, que en este caso es Cambio Democrático y en pocas ocasiones se lo da a los partidos de la alianza.
A su juicio, la jugada es muy arriesgada para los molirenas, pues pueden ser vistos además como un colectivo tránsfuga, ya que desde las elecciones de 1984, han sido aliados del Panameñismo, salvo en el torneo de 1994 cuando participaron con candidato propio (Rubén Darío "Chinchorro" Carles).
Para Mario Rognoni, quien también forma parte de la campaña de la oficialista Balbina Herrera, la iniciativa del Molirena representa una "página negra" en la historia de la política panameña.
"Esto ha sido un pésimo ejemplo para la juventud, pues el Molirena se ha ido con lo que consideran "el mejor postor, obviando ideales y programas de partido por otros intereses", indicó.
Por otra parte, el profesor, Ramón Jiménez Vélez considera que esta decisión busca la supervivencia de partido, pero representa un duro golpe a las aspiraciones del candidato panameñista, Juan Carlos Varela.
"Para Varela no será fácil reponerse de este golpe, ya que lo dejan solo", consideró Jiménez Vélez.
Jiménez Vélez percibe que esta decisión mantiene la contundencia de Ricardo Martinelli en sus aspiraciones por alcanzar la Presidencia de la República.
Mientras el presidente de Unión Patriótica, José Raúl Mulino, afirmó que "todos los que han querido unirse a esta alianza es por que creen que Martinelli representa el cambio para resolver los problemas que han mantenido los partidos políticos de siempre.