Julissa Ortega, principal sospechosa por la desaparición de la niña Mónica Serrano, permanece detenida en el Centro Femenino de Rehabilitación, debido a que aún se le siguen otros procesos judiciales en su contra.
La medida se mantiene a pesar de que el Segundo Tribunal de Justicia concedió a Ortega una medida cautelar de impedimento de salida del país, por lo que fue puesta en libertad. Pero luego la detuvieron nuevamente, debido a la existencia de otros requerimientos judiciales.
El Juzgado Primero de Circuito, que mantiene el expediente a Ortega por la desaparición de la niña, también aplicó medidas cautelares al resto de los implicados en este proceso.
Pastor Serrano, padre de Mónica, calificó como injusta la medida concedida a Julissa, debido a que su hija aún está desaparecida.