Manuel Moreno y César Garay fueron absueltos del homicidio del obrero del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), Luigi Antonio Argüelles.
La decisión fue tomada por un jurado de conciencia integrado por seis mujeres y un hombre, luego de dos horas de deliberaciones.
Este hecho de sangre ocurrió el 16 de agosto de 2007, en la isla Viveros. Argüelles murió en enfrentamientos con unidades de la Policía durante una protesta.
El abogado querrellante, Antonio Vargas, dijo que la decisión del jurado “les cayó de sorpresa”, porque todos los elementos de los 10 tomos del expediente demostraban lo contrario.
Vargas expresó que como no cabe ningún proceso a nivel interno, entonces lucharán en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ya que han recibido el poder de familiares y dirigentes del Suntracs para que se agoten todas las vías a nivel internacional.
Ahora, expresó, recuperarán documentos del juicio, específicamente de la fase oral, porque hay muchos elementos importantes que vale la pena mostrar.
Indicó que las instancias internacionales les darán a conocer no solo si los dos miembros de la Policía Nacional enjuiciados son culpable o no, sino la responsabilidad que tiene el Estado sobre el asesinato del dirigente sindical, que al final del proceso, afirmó, quedó impune.
Planteó que seguramente los miembros de la Policía Nacional involucrados, Manuel Moreno y César Garay, deben haber obtenido ya su liberación.
Decepción obrera.
En tanto, Genaro López, miembro de la dirigencia del Suntracs, sostuvo que: “el fallo nos cayó como un balde de agua fría, quedamos sorprendidos”.
“La fiscal y los testigos coincidieron en que los policías dispararon contra Argüelles y ahora resulta que son inocentes”, argumentó.
Agregó que la Policía trató de ocultar pruebas, por lo que ahora la justicia la buscarán a nivel internacional.