La Comisión de Justicia y Paz pidió ayer a la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) que respete las zonas boscosas de las áreas revertidas y revise el concepto de zonificación del cerro Curundú, porque pone en peligro la fauna silvestre y flora del lugar.
La directora ejecutiva de Justicia y Paz, Magaly Castillo, exigió a la ARI que respete y atienda la solicitud del Patronato del Parque Natural Metropolitano de revisar la zonificación del citado cerro, de forma tal que se catalogue apropiadamente como un área urbana verde.
Advirtió que de licitarse las tierras en mención para que sean urbanizadas se vería afectada la biodiversidad presente y se perjudicaría a los animales que cruzan del Parque Natural Metropolitano a dicho bosque a buscar alimentos.
El Patronato del Parque Natural Metropolitano denunció que la ARI pretende desarrollar un proyecto urbanístico en el globo de terreno ubicado entre este parque y Albrook frente a la avenida de La Amistad y adyacente a Llanos de Curundú, que afectaría esa área boscosa secundaria que ha permanecido inalterada desde finales del siglo pasado.
Castillo puntualizó que esta zona alberga árboles de madurez significativa y es refugio de mamíferos, entre los cuales existen algunos que están en peligro de extinción.
Agregó que cualquier propuesta de desarrollo que exista para estas áreas debe realizarse de manera que satisfaga las necesidades de desarrollo y medio ambiente de las generaciones presentes y futuras.
El organismo de la Iglesia Católica sentenció que cualquier interés o beneficio económico debe tomar en cuenta los posibles daños ecológicos irreversibles que ocasionarían al lugar.