El Juzgado Quinto Penal condenó a los anticastristas Luis Posada Carriles, Guillermo Novo, Gaspar Jiménez, Pedro Remón, César Matamoros y al panameño José Manuel Hurtado por delitos contra la seguridad colectiva y falsificación de documentos para perpetrar un atentado contra el presidente cubano Fidel Castro.
El juez José Hoo Justiniani consideró que Posada Carriles y Jiménez son responsables de los delitos contra la seguridad colectiva y falsificación de documentos públicos, por lo que les aplicó una sanción de ocho años de arresto.
También dispuso que Novo Sampol, Remón y Matamoros deben cumplir una sanción de siete años por el delito de atentar contra la seguridad colectiva.
En el caso de Matamoros, se dispuso su arresto inmediato, ya que éste permanece en libertad por gozar de una medida cautelar.
El único panameño implicado, José Manuel Hurtado, recibió una sanción de cuatro años por el delito contra la seguridad colectiva.
Sin embargo, el abogado Rogelio Cruz, representante legal de los cuatro cubanoamericanos, presentó una apelación ante el tribunal por considerar que las penas son excesivas.
Paralelamente, Rafael Rodríguez, quien participó en la audiencia como acusador particular, dijo que también apelará la decisión, debido a que las penas son muy blandas y no se les responsabilizó por el delito de posesión de explosivos.
En la sentencia, el juez estableció que a los condenados se les deberá computar los tres años que han permanecido en prisión.
En el fallo se establece que con el explosivo encontrado existía una clara intención de ocasionar un perjuicio grave al presidente Castro y a las personas que se encontraban cerca a él.
Los condenados en este proceso fueron arrestados el 17 de noviembre del año 2000, cuando se celebraba en esta capital la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.