La inserción por primera vez en Panamá de la figura del regente forestal busca convertirse en una alternativa para agilizar las diligencias que se solicitan en la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
En la actualidad se tiene que esperar hasta 5 meses para obtener una certificación de plan de reforestación, permisos de tala o de exportación, según explica Julio Díaz, de la Asociación Nacional de Técnicos Forestales de la República de Panamá (Anteforp).
“Pero ahora el Estado delegará en estos nuevos regentes, facultades técnicas y legales para ayudar a acelerar estos procesos, y sin costo al Estado”, explicó el ingeniero José Ángel Rojas, coordinador del comité de capacitaciones.
El primero de estos cursos convocó con éxito a 32 aspirantes de todo el país, que se convertirán en los primeros regentes forestales acreditados del país.
De aquí en adelante, ellos podrán -a título particular- ser contratados y pagados por los usuarios, para acelerar procedimientos oficiales de inspecciones, reportes, denuncias, informes y peritajes. Y en solo una semana se puede completar los trámites requeridos.