AL LLEGAR el verano en lo primero que se piensa es en disfrutarlo visitando ríos, playas y ferias, en ocasiones descuidando la disciplina y educación de chicos y grandes durante los ratos de ocio.
Pero hay una manera simple y segura en que se puede mantener la disciplina y la convivencia de sus hijos con los demás, con los campamentos en los cuales sus hijos pueden tener una educación completa y al mismo tiempo divertirse como nunca.
Esta opción la brindan los Scouts, quienes organizan todos los años campamentos en los cuales sus hijos refuerzan su personalidad y no sólo eso, sino también algo muy importante para la vida de todo ser humano: aprenden a ser más responsables.
Panamá América converso con José Echeverri, director de Desarrollo Institucional y Mercadeo de los Scouts de Panamá, y señaló que este año la asociación Scouts no está realizando campamentos de verano para el público en general, ya que acaban de terminar un evento y su grupo quedó bastante agotado y se gastó la mayor energía.
Ahora se están planeando campamentos a nivel interno entre sus propios grupos.
Además que este año los Scouts tienen una obligación con una institución que se llama Fundación Para niños Hemofílicos, del 9 al 11 de marzo.
Esta actividad se realizará en San Carlos, porque es un compromiso moral en el que un grupo de exploradores especializados trabajan con niños especiales al aire libre y que hasta ahora ha dado muy buenos resultados.
Echeverri indicó que ya se están haciendo los montajes para que el grupo 12 de Panamá sea el encargado de esta actividad y la lleve a cabo.
Cuando el niño no es Scout tiene la ventaja de que empieza a tener una autoestima y conocerse y suelta un poco la dependencia que tiene de la mamá, situaciones que se notan en los campamentos cuando es el primero.
También pierden la angustia es la angustia que siente al verse solo en un campamento donde no se encuentra la madre y de ahí viene la timidez, no sabe compartir, no quiere dormir en la carpa, hasta que ve las actividades de los juegos y se va interrelacionando con los demás compañeros.
Lo que se consigue son grandes resultados, porque aunque se acabe estos siguen siendo amigos y muchos de ellos terminan inscribiéndose en los Scouts.
Hay muchas ventajas en que un niño se integre a estas actividades, ya que al participar en un campamento pierde el temor y adquiere responsabilidad.
Cuando el niño llega a casa los padres notan que es otra persona: con nuevos ideales, una nueva mentalidad, dicen que conoce la naturaleza. "Los niños suelen decir que se creen un Rambo chiquito", señaló Echeverri.
Agregó que se encaminan a hacer realidad un proyecto para que los campamentos estén abiertos al público y de esta forma los padres de familia integren a sus hijos.
Como la labor es constante, los Scouts están realizando trámites con la finalidad de tener un Centro Nacional exclusivo para realizar los campamentos.
De esta forma buscan garantizar la seguridad y que sea cercano a la ciudad.
Echeverría indicó que el año entrante estará listo ya que la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) acaba de dar una concesión de 43 hectáreas, para montar un centro ecológico juvenil para las escuelas en Loma Cová y que se ubica a 20 minutos de la ciudad.
El propósito de este Campo Escuela es que los niños sepan lo que Panamá ofrece y aprendan a cuidar los recursos naturales.
La ciudad de los Scouts
A partir del próximo año grandes y chicos podrán disfrutar de las instalaciones del Campo Escuela.