Como resultado de esta actividad, literalmente los taxistas paralizaron la ciudad capital y San Miguelito, pues obstaculizaron diversos puntos de transitadas arterias como vía España, la Transístmica, Paitilla y Ojo de Agua, en San Miguelito.
Los manifestantes solicitan al Gobierno el congelamiento en B/.2.00 del precio de la gasolina y que se elimine el impuesto de los 60 centésimos que cobra por galón, así como se hizo en su totalidad al transporte colectivo.
"Aquí no debe haber fuero ni privilegios para nadie. Sin embargo, le dan ventajas al transporte colectivo, pero al selectivo no", dijeron.
Destacaron que sólo con protestas como la de ayer es que las autoridades escuchan, por lo que no descartan que para hoy se desarrolle otro tranque en el cruce de Pedregal.
El dirigente taxista, Agustín Prado, advirtió que ayer cerraron cuatro puntos y que la próxima vez serán 10 ó 20 sitios, pues no temen ser arrestados", indicó.
Luego de la protesta, los transportistas se movilizaron hacia el Ministerio de Gobierno y Justicia, donde fueron atendidos por el titular, Héctor Alemán, quien informó a los quejosos que con este tipo de manifestaciones no se logrará bajar el costo de la gasolina.
Recordó que con la alternativa de gas licuado (GLP) el ahorro no será de 60 centésimos, sino de B/.1.21.
Sobre la utilización del gas, los transportistas manifestaron que para ellos no es factible, porque sus autos no son nuevos y las aseguradoras no les reconocerían pagos por daños al vehículo. No obstante, Alemán se comprometía a evaluar esta situación.
Como si fuera poco, los estudiantes del Artes y Oficios cerraron por segundo día consecutivo la vía transístmica, enfrentándose a las unidades antidisturbios de la Policía Nacional y amenazaron la integridad física del subdirector del plantel.
El motivo de la manifestación de los artesanos fue nuevamente la suspensión por 10 días de cinco estudiantes, a quienes se les sorprendió incendiando un cesto de basura.
El sub director del plantel, Jorge Fernández denunció que algunos estudiantes procedieron a amenazarlo y a asaltar su despacho. "En estos momentos mi vida corre peligro", dijo.