Nación

La conexión panameña en la organización


Las investigaciones que realiza la Fiscalía Primera de Drogas de Panamá apuntan a que Jaramillo Tovar y Leone Kam "ocultaron bienes y dinero" de la organización de Rayo Montaño.
En el organigrama de la sofisticada red, confeccionado por la DEA y las autoridades panameñas, Jaramillo Tovar figura en las tres células que tenía Rayo Montaño en Panamá.
En las células uno y tres aparece como administrador y dignatario de la sociedad anónima Nautipesca Zona Libre (inscrita el 15-01-2001). Además se menciona como titular de los apartamentos 25-A y 25-B del edificio Millenium de Obarrio, el 5-B del Coral Reef, como socio en el Aparthotel Plaza, dueño de la residencia 5-B de Dos Mares y la casa 174 de la barriada Colinas del Golf, en la Vía Tocumen.
También es titular en ocho cuentas bancarias, de las cuales sólo dos tenían dinero depositado (cerca de B/.3 mil). Jaramillo Tovar es vinculado, además, a la célula dos, que las autoridades investigan por traficar drogas a cambio de armas para las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), las guerrilleras FARC y el Cartel del Norte del Valle.
Leone Kam no está en el organigrama de las células operativas de Rayo Montaño. No obstante, se menciona como socio y dignatario en Nautipesca y como titular de dos cuentas bancarias de la organización, en las cuales no había dinero depositado.
En Panamá, Rayo Montaño figuraba activamente sólo en la sociedad anónima Transportadores Marítimos de Cabotaje, creada el 1 de enero de 1995, y cuyos dignatarios fueron cambiados en tres ocasiones hasta que el ahora detenido salió de la junta directiva.
Sobre el colombiano Víctor Hugo Serna Rayo, sobrino y compadre de Rayo Montaño, la fiscalía tiene documentado que sirvió de mediador en varias compras que hizo la organización en Panamá. Serna participó en la adquisición de la casa de playa de Rayo Montaño en Arenas Negras de Gorgona por B/.85 mil, a través de Manuel Medina.
De acuerdo con las pesquisas, Rayo Montaño adquirió en Gorgona el bar La Q-karacha, que también estaba a orillas de la playa, para desembarcar y guardar drogas a altas horas de la noche.
El modo de operación se describe así: empleados de Rayo Montaño hacían señales nocturnas con luces de alta intensidad desde el bar para guiar a las lanchas rápidas a la orilla, en donde la droga era desembarcada y escondida en la Q-karacha y la casa de playa.
Cuando salía el sol, no habían indicios de la intensa actividad que se registró en el lugar en la madrugada. Al caer nuevamente la noche, varios camiones llegaban al sitio para llevar la droga a otros puntos del país.
Lo que no sabían Rayo Montaño y su gente, era que unidades encubiertas de la Policía Nacional los observaban sigilosamente, amparados en la oscuridad, para documentar el caso que adelantaban en su contra.
Igualmente, Serna sirvió de mediador en la compra de una finca ganadera de 105 hectáreas en Las Mendozas de La Chorrera, que hizo también Medina por B/.425 mil.
Otro de los acusados que realizó operaciones en este país, es Jackson Orozco Gil, a quien las autoridades ubicaron en Panamá en abril de este año. Según las pesquisas, Jackson vino desde Miami, a pedido del propio Rayo Montaño, para que traspasara los poderes en Nautipesca de Jaramillo Tovar a Leone Kam.
Los hermanos Orozco Gil (que ingresaron al país varias veces a través del aeropuerto Marcos A. Gelaberth en vuelos privados) también son incluidos entre los que ocultaron bienes y dinero de la organización en Panamá, al igual que los hermanos Micolta, quienes son acusados también de dirigir las operaciones marítimas de la red.


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246565
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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