La cantidad de vehículos oficiales retenidos durante los días del Carnaval por los inspectores de Fiscalización de la Contraloría disminuyó en comparación con el año anterior.
No obstante, el director de Fiscalización General, Roger Cerrud, informó que se impulsarán sanciones más enérgicas contra los conductores infractores y aquellos funcionarios que autoricen la misión, como aumento de las multas y otras medidas para garantizar que se cumpla con el buen uso de los carros que son propiedad del Estado.
Este año, 108 vehículos oficiales fueron retenidos, 29 menos que en los Carnavales de 2012, cuando fueron 137. En tanto, a otros 101 conductores se les permitió circular, sin embargo, se les emitió boleta para el pago de la multa establecida, por violar los requisitos que exige el decreto 124 de noviembre de 1996, que regula el uso de los bienes del Estado.
Durante el operativo se detectaron autos con placa oficial vencida, sin franjas amarillas, sin logos de la entidad a la que pertenecen, sin salvoconductos, conductores en estado de embriaguez, sin licencias o con el documento vencido y con personas ajenas a la institución como pasajeros.
El servidor público que infringe la norma es sancionado en primera instancia con 100 dólares de multa. Si reincide, es destituido, independientemente de las responsabilidades civiles, penales o disciplinarias establecidas en el reglamento de la institución en que labora.