Rostros. El aumento en los precios de la canasta básica golpea el hogar de Dayra Pérez.
Ella, que vive en una casa condenada, reconoce que lo que gana su esposo no es suficiente para alimentar a su familia, donde hay cuatro discapacitados. Ella tiene 7 hijos.
"La situación está dura para todos", dijo Dayra, que aunque la entrevistamos a la hora del almuerzo, su estufa estaba apagada.
Ahora sólo hace dos comidas al día para que le alcancen las 25 libras de arroz. Antes gastaba 80 dólares, pero ahora son 100, que completa cuidando a otro niño que también es parte de su familia.
Pero si en San Felipe llueve, en Curundú no escampa. Maylin Machuca y sus padres dan constancia de ello. Esta familia, de origen Emberá, emigró a este populoso barrio porque huían de la guerrilla en Darién.
Ellos nunca pensaron que en la ciudad tendrían que enfrentar una batalla más difícil. Luchan contra la pobreza y la desnutrición.