El joven, que disfrutaba de las aguas del peligroso río junto a familiares, sobrevivió para contar la historia gracias a Alcides Castro, un guardavidas de origen indígena que ha ganado varias competencias consecutivas de natación a nivel naciona, y que ofrece servicios a paseos particulares.
Lamentablemente, la suerte de "Negro" no la tuvieron seis ciudadanos que se ahogaron por inmersión en lo que va de este año. Las cifras del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) son muy claras y revelan que para verano, la incidencia de ahogados por inmersión es mayor.
Castro recuerda aquellos momentos de angustia como si hubiesen ocurrido ayer. Comentó que se encontraba almorzando cuando escuchó gritos por doquier pidiendo auxilio. Sin pensarlo dos veces, apartó lo que ingería y acudió al llamado de las personas que gritaban con impotencia ante la escena "desgarradora".
"A pesar que fui contratado por otros bañistas", narró Castro, "me tiré para rescatar al joven que momentáneamente desaparecía en las profundas depresiones que tiene el río, arriesgando mi vida".
Como el cuerpo subía y se hundía rápidamente, Castro interceptó al joven que se colgó de su cuello, lo colocó en su cadera y lo remolcó hacia fuera, ante la mirada atónita de los presentes.
"El chico estuvo mucho tiempo debajo del agua y hubo que hacerle respiración boca a boca y masajes cardíacos, hasta que reaccionó. Me parece que si hubiese tardado unos minutos más, otra iba a ser la historia", señaló Castro.
Pero como lo reveló éste guardavidas, muchas son las personas que no gozan de la misma suerte. La última víctima registrada se dio el pasado domingo en el río Cabobré, corregimiento de Pacora y se trata de Luis Almanza Peña, de 30 años.
La incidencia máxima se da con mayor frecuencia en aguas no vigiladas que en las vigiladas y según el director del SINAPROC, Roberto Velásquez, existen varias situaciones que pueden precipitar el ahogamiento y que deben tenerse en cuenta.
En el caso de los niños, precisó el funcionario, una supervisión adulta inadecuada, en piscinas familiares y en balnearios aumenta el riesgo de ahogamiento. Mientras que en los adultos, las bebidas alcohólicas resultan ser su "peor enemigo" cuando disfrutan de las playas y ríos.
Por tal razón, Velásquez hizo un llamado de atención a los padres de familia que acuden a estos sitios, para que se mantengan atentos y vigilantes de sus hijos, ya que se reportaron al menos dos menores desaparecidos en playa Gorgona este fin de semana, quienes por diversas causas se mantenían en buen resguardo de terceras personas.
De igual manera, advirtió que el ingreso de bebidas alcohólicas en los ríos y las playas está prohibida y sujeta a sanción. "De no tomar conciencia las personas de esta situación, lamentablemente el número de muertes irá elevándose", sostuvo.
A inicios de año, el SINAPROC realizó el curso - taller para la Formación de 40 Instructores de Guardavidas por un periodo de 30 días, que incluyó clases teóricas y prácticas, pero esto no es suficiente. Como reza el viejo adagio: "más vale prevenir que lamentar".
Ricardo Pinto, de 9 años de edad, fue la primera víctima que registró este año el SINAPROC de ahogados por inmersión. Este lamentable incidente ocurrió el sábado 7 de enero, en Quebrada Grande, provincia de Chiriquí.
La última víctima fue Abdiel Vega, de 21 años, quien murió ayer en el río Chagres.
El SINAPROC inició el 8 de enero el operativo de seguridad en verano, el cual cubrirá 9 playas y 3 ríos.