"Si acostumbraban comprar en determinado establecimiento, lo más seguro es que ahora tengan que ir a otro, ubicado hasta a una hora de distancia. Eso, por decir lo menos", explicó Adsinar Cajar, cónsul de Panamá en Houston, quien advierte lo que enfrentarán quienes regresen a la zona devastada.
Hasta ayer, las áreas "liberadas" tenían electricidad y agua, aunque no apta para tomar; mientras los alimentos y combustible, no siempre se obtienen con facilidad.
En los últimos días, la situación de los afectados había pasado a otra fase. Estos fueron reubicados, pero ahora los autorizados necesitaban ayuda para volver a sus casas, pues no tienen las facilidades para hacerlo.
Según Cajar, en un principio las personas estaban positivas, pero ahora tienen ansias por volver a sus casas, no obstante, advierte que hacerlo no es tan sencillo.
La dificultad radica en que necesitan autorización para volver. Estas se ofrecen a través de la dirección y el código postal, como guía de que su área fue liberada.
"No es fácil entrar, hay muchos chequeos hasta para abordar los autobuses.. Hay que probar que se vive en esa dirección", detalló el cónsul.
Lo más preocupante es que, según Cajar, hay panameños que están pidiendo al consulado documentos, pues "quieren viajar a Panamá, porque lo perdieron todo".
Otro panameño, Carlos Romero, pastor del Centro Familiar Cristiano Betesda, tiene otro plan en mente.
En su congregación, de New Orleans hay unos 20 panameños reubicados. Todos consideran seriamente regresar.
En su caso, Romero no es inconsciente. Sabe de la pésima situación de la ciudad y que podría necesitarse un año para hacerla "habitable", pero pesan más su actitud positiva frente a la adversidad, los dos años de su congregación en New Orleans y seis años previos vividos en esa ciudad.
"Siempre escuché que el día que viniera un huracán a New Orleans se inundaría la ciudad, pero fue como el cuento del lobo, siempre iba a llegar, pero nunca llegaba y se desviaba.. Esta vez llegó y fue catastrófico".
Aunque hay otros que no quiere regresar, él quiere hacerlo para cumplir con lo que Dios le dispuso hacer allí. Sabe que el temor siempre estará, pero "la vida es así".
Confía en que después de todo el Gobierno estadounidense reestructurará los sistemas de seguridad, para que esta historia nunca se repita.
Al regresar, los lugareños deberán acostumbrarse al toque de queda de 6: 00 de la tarde a 6: 00 de la mañana.
Según el cónsul, tuvieron una lista de 70 panameños afectados, pero afortunadamente no hubo reporte de víctimas fatales.
Ayer, un nuevo huracán, "Rita", azotó a Lousiana, aún sin recuperarse de los efectos de "Katrina".