María Díaz, quien tiene más de ocho años de vivir allí, está decepcionado por el mal estado de las vías y lo califica como "un desastre".
Transitar por ellas es sinónimo de atravesar "caminos de tierra", lo que, claro está, resulta una verdadera odisea.
A juicio de María, cuando llueve la situación empeora, pues les toca luchar con el lodo, que se convierte en un acompañante inseparable.
Ella ya no sabe qué hacer, pues cuando sus hijos regresan de la escuela, en sus zapatos no queda espacio que no haya sido cubierto por el lodo.
¿Y en el verano? El problema sigue. El polvo que se levanta se mete en su casa, lo que causa resfriado a sus hijos.
De igual forma, dijo que a pesar de que las autoridades "se la pasan prometiendo mejoras en las vías, todo queda en promesas, pues sólo cortan las calles y el problema sigue igual o peor".
Ramón Romero, quien se dedica al transporte selectivo, coincide con María, pues también considera que el estado de las calles es deplorable.
Asegura que la situación ha afectado su vehículo, puesto que las constantes caídas en huecos que parecen cráteres han deteriorado su auto.
"El poco dinero que recojo tengo que gastarlo en las reparaciones", indicó.
Romero también está decepcionado. Dice que las autoridades sólo los buscan "cuando necesitan votos".
Por otro lado, señaló que a pesar de que este lugar es cuna de grandes deportistas, cuando "ellos obtienen fama y mejoran su calidad de vida, se van de aquí".
Su mal sabor por la actitud de esas figuras lo llevó a añadir que "a ellos no les importa los problemas sociales que se tengan en la comunidad, a pesar de que tienen posibilidades".
Romero aprovechó para hacer un llamado a las autoridades y deportistas para que en conjunto, le busquen solución a los grandes problemas sociales.
Diomedes Cañizalez, representante de Puerto Caimito, recordó que el problema del mal estado de las calles es de mucho tiempo atrás.
Adelantó que se le está buscando la solución, por lo que se ha mejorado la calle Cuartel, que pasa frente al complejo deportivo, con una partida de PROINLO, de B/.10 mil, manejada por la Gobernación.
Cañizalez indicó que la rehabilitación de las vías resulta un poco difícil para la junta comunal, debido a que sólo manejan un presupuesto de B/. 3 mil mensuales.
Con ese dinero, según dijo, sólo puede cubrir en parte, las necesidades más apremiantes de los moradores, como "alimentos, medicamentos y sillas de ruedas".
Señaló que dentro de los proyectos que se tienen para el próximo año está la reparación de las calles La Amistad, La Unidad, Calle Circunvalación y la continuación de una parte de la Calle El Progreso que hace falta, además de todas las barriadas nuevas.
Puerto Caimito cuenta con una población de 7,558 habitantes. Anteriormente este corregimiento era conocido como Puerto de La Chorrera.
Cuando no había carretera la única forma de conectarse con la capital era a través del mar.
Se le denominó Puerto Caimito por la gran cantidad de árboles de caimito existentes en sus orillas, al estar próximo el puerto a la desembocadura del río del mismo nombre.