LO OCURRIDO en la barriada Prados del Este es una prueba del irrespeto de muchas personas al ambiente. Según el estudio de impacto ambiental realizado en este lugar, se obligaba al promotor a dragar el río y canalizarlo, previo al desarrollo de las residencias, retirarse a más de 50 metros del cauce del río y hacer los niveles de terracería necesarios para nivelaciones.
La arquitecta Marisín Lombardo, integró un grupo de profesionales que efectuó un análisis sobre el ambiente en Panamá.
La investigación señala los descuidos que se tienen con los ríos de la capital, como el de Juan Díaz.
Lombardo explicó que uno de sus afluentes, el río Naranjal está contaminando al de Juan Díaz.
"En el recorrido que tiene este río hay cerca de 300 porquerizas y cada una tiene un mínimo de 100 cerdos. Todo este material se está vertiendo al río", reveló la arquitecta Lombardo.
En el análisis se señala una mala disposición de los desechos sólidos y líquidos en quebradas y ríos, sin que haya una previsión.
Actualmente, se está llevando a cabo una campaña de capacitación en diferentes comunidades sobre la importancia de cuidar el ambiente.
En este proceso se está impartiendo una jornada de instrucción sobre el manejo que se debe tener con los ríos. Es importante que los ciudadanos tomen conciencia que cada objeto que se arroja a un quebrada, revertirá en contra en un futuro.
La naturaleza puede exigir respeto a la ciudadanía
Cada desperdicio que se arroje a una quebrada, revertirá en contra en un futuro.