La nueva realidad política del país plantea un flamante escenario que resultará determinante para el futuro de Panamá. Las distintas fuerzas se reacomodarán desde hoy en función del mandato de las urnas y elaborarán sus nuevas estrategias y agrupamientos según la cantidad de votos que obtuvieron. Nacen nuevos liderazgos que marcan una realidad distinta y algunas figuras quedarán relegadas en el tablero político nacional. ¿Cómo se producirá esta reestructuración? ¿Cuál es el futuro de los partidos que resultaron derrotados el 2 de mayo? ¿Qué cabezas serán responsabilizadas del fracaso? ¿Cómo se comportará la oposición con la que se encontrará Martín Torrijos Espino? Todo esto comenzará aclararse a partir de hoy y será vital para la gobernabilidad del presidente que asumirá en el próximo mes de septiembre con la enorme responsabilidad de construir un país más justo y con un crecimiento pujante y sostenido.
De obtener un segundo lugar, el PS tendría la oportunidad de alterar dramáticamente el panorama partidario panameño acabando con el actual bipartidismo. Ello va a depender en primer lugar de la voluntad de Guillermo Endara de encabezar esa oposición, en segundo lugar del papel que puedan desempeñar dentro del partido los millares de ciudadanos que se inscribieron a raíz de su candidatura, y en tercer lugar, de la mayor o menor cercanía de los legisladores electos por el PS al proyecto endarista. Como se apunta arriba, es poco probable que Endara quiera o pueda ejercer el liderazgo de la oposición al nuevo gobierno. Además, no queda claro si el PS posee los mecanismos de democracia interna que permitirían que los nuevos adherentes tengan un impacto en la toma de decisiones del mismo, por lo que probablemente el PS siga su cauce tradicional. Finalmente, es probable que la bancada del PS esté constituida por una combinación de personas favorecidas por la dirigencia tradicional del PS, y personas cercanas o seguidoras del candidato, con lo que tampoco es previsible que esta bancada tenga una vocación homogénea de oposición a PN. Todo ello indica que aún quedando el PS en segundo lugar es improbable que se altere el bipartidismo nacional, pues lo previsible es que el partido regrese a sus orígenes cercanos al PRD. Esto sería aún más rápido si en vez de segundo, Endara quedara de tercero en la contienda. Sin embargo, en este escenario su bancada tendería a fraccionarse entre quienes apoyen
El comportamiento del PA dependerá de sí la alianza Visión de País (VP) a la cual pertenece, acaba de segunda o tercera en la contienda. En caso de acabar segunda contra los vaticinios de la mayoría de las encuestas, el PA podría convertirse en el más eficiente crítico de la gestión gubernamental, y José Miguel Alemán se consolidaría como líder de la oposición al nuevo gobierno de cara a los comicios de 2009. En caso contrario, de quedar en tercer lugar según vaticinan las encuestas, la acción del PA dependería en buena medida de que haya mucha o poca distancia porcentual entre los tres primeros candidatos presidenciales. En caso de una elección en que VP quede en un tercer lugar a poca distancia de las primeras dos nóminas, el PA probablemente tendría la capacidad organizativa para liderar la oposición al nuevo gobierno, pero sus actuales líderes serían sustituidos. En cambio, si el total de votos depositados a favor tanto de la nómina Patria Nueva (PN), como de la nómina Panamá Siglo XXI (PXXI). fuera muy superior a la de la VP, se daría una profunda crisis en el PA precisamente porque la adhesión de una parte de la militancia y el electorado arnulfista depende de su expectativa de tener algún acceso a recursos públicos. Un distante tercer lugar sugeriría que las posibilidades del retorno arnulfista al poder serían más bien limitadas, y por ello probablemente desencadenaría la desafiliación de muchos de sus actuales adherentes, con la fuga de los arnulfistas tradicionales al endarismo y la de los arnulfistas de ocasión al gobierno, lo que agravaría aún más la crisis en que se vería sumido el partido. Eso sí, aún en este último escenario no puede desestimarse la posibilidad de recobro del PA. Esta depende no sólo del propio partido, ni de los aciertos o desaciertos del
La actuación de Cambio Democrático en esta ocasión difiere sustancialmente de la del pasado, porque en vez de ir de furgón de cola de una alianza, se ha lanzado sólo a la contienda con un vigoroso mensaje populista y contrario a la partidocracia. En el peor de los escenarios, esto le debe permitir superar cómodamente los 36,000 votos que recibió en la elección presidencial de 1999. Lo que probablemente determinará el comportamiento de CD será por una parte el porcentaje de votos que obtenga y la relación de este con el costo en que se haya incurrido en la campaña, y por otra parte el número de legisladores que alcance y el control que sobre estos últimos mantenga el candidato presidencial Ricardo Martinelli. En virtud de los costos en que evidentemente ha incurrido CD en su campaña electoral, un resultado de 3% o menos probablemente significaría la interrupción de las aspiraciones presidenciales de Martinelli por el futuro previsible, y llevaría a que se cumpla el vaticinio generalizado de que igual que en el pasado acabará unido al gobierno independientemente del color político de este. Un resultado similar o superior al adelantado por las encuestas consolidaría la aspiración de Ricardo Martinelli de convertirse en candidato de tercera fuerza en el 2009, labor que iniciaría intentando encabezar la oposición. Esto podría darse mediante alianzas tácticas a veces con el PA-MOLIRENA-PLN, a veces con el PS, suponiendo claro está que estas fuerzas se mantengan en oposición al nuevo gobierno. Ahora bien, en caso de que el nuevo gobierno no alcance la mayoría en la Asamblea, es probable que haga uso de los recursos necesarios para garantizar el respaldo de la bancada del CD a sus propuestas legislativas fundamentales, cosa que Martinelli solo podría evitar si obtiene un claro
De quedar segundos o terceros, los liberales nacionales, carentes de vocación opositora, seguirán su proclividad natural al unirse al nuevo gobierno, lo que harían ofreciendo el voto favorable de los dos o tres legisladores que quizás alcancen. Paradójicamente, esto se les haría facilitaría más cuanto mayor sea la derrota de su alianza VP, ya que ello serviría como prueba de la magnitud del error cometido al respaldarla. Otra paradoja, es que el principal escollo a la recomposición de su alianza con el PRD sería que la mayoría legislativa de la alianza del nuevo gobierno sea tan amplia que este no requiera de su apoyo.
En caso de ser parte de una alianza que quede en un segundo lugar, lo probable es que las fracciones escindidas del MOLIRENA consideren oportuno regresar al Partido, el cual consolidaría su papel de aliado histórico del PA, y a la larga tendería a a un proceso de fusión con este. Sin embargo, en caso de quedar en tercer lugar, la situación puede tornarse extraordinariamente fluida, sobre todo si el número de votos depositados a favor del MOLIRENA es más cercano a los 32,000 alcanzados en las elecciones presidenciales de 1994 que a los 140,000 obtenidos en 1999. En este caso, es concebible que se divida de forma permanente en dos o tres fracciones, una cercana al arnulfismo, otra cercana al proyecto de construir una Tercera Fuerza, y quizás incluso alguna cercana al nuevo gobierno. De darse este fraccionamiento, en cierto sentido podría decirse que el Partido habría regresado a sus orígenes, ya que el mismo fue el resultado de la fusión en 1982 de varias fuerzas políticas tradicionales.
Ricardo Martinelli
Cambio Democrático hará una oposición constructiva, donde lo que se haga bien se aplaudirá, pero lo malo se criticará y denunciará.
En Panamá hay que reconocer cuando un gobernante toma buenas medidas, pero también hay que castigarlo cuando comete algún exabrupto, independientemente de quién esté en el poder. Estaremos muy pendiente del "slogan" "más trabajo, más seguridad y 0 corrupción".
Plantearemos una oposición muy vinculada a los sectores afectados, tratando de promover la participación ciudadana en la denuncia. También nos uniremos a los gremios y los diversos sectores de la sociedad civil que tienen propuestas claras, seguimiento a los temas, pero que a veces le falta liderazgo para rechazar situaciones que no son aceptables. Siempre buscaremos la crítica constructiva y estaremos alerta a los compromisos que se han hecho.
Alcibiades Vásquez
Hay que ser creyente de la democracia. La oposición en cualquier parte del mundo tiene la función de fiscalizar la labor del gobierno de turno.
Igualmente la oposición debe hacer las gestiones para que se cumplan las promesas electorales y ser ente orientador y motivador para que los sectores organizados puedan exigir las soluciones a las necesidades que existan.
Este es el papel que debe jugar la oposición y dentro de la Asamblea Legislativa también tiene que darse lo mismo, o sea, convertirse en fiscalizadores de los gobiernos.
Si el gobierno presenta propuestas que benefician al país hay que apoyarlas, pero si son lesivas hay que oponerse rotundamente.
No obstante, hay que mantener la posición de la denuncia responsable para evitar los abusos que se pueden suscitar en un gobierno.
Guillermo Ford
Se hará una oposición de altura. Tiene que haber un balance entre el gobierno y la oposición.
Como ciudadanos tenemos la obligación y la vocación de actuar como fieles de la balanza porque no se puede dejar que un gobierno actúe sin freno.
No obstante, el país no requiere de una oposición que rechace todo lo que provenga del gobierno, ya que hay muchos problemas y hay que resolverlos entre todos.
Si un gobierno está haciendo algo bueno, hay que ponderarlo y apoyarlo, pero lo importante es que se hagan las cosas.
Cuando se habla de oposición, se piensa que solamente se puede hacer en la asamblea y no es así. En Panamá tienen que haber voceros autorizados como lo hizo el ex presidente Endara y como lo hizo él, al criticar las acciones del gobierno. La oposición va mucho más allá del Organo Legislativo.
Andrés Rodríguez
De acuerdo con Rodríguez, el gremio de profesores en Panamá ha estado involucrado en muchas luchas sociales, por tal razón la mayoría de los logros que han obtenido ha sido a través de su propio sacrificio.
Es por ello que su planteo a Martín Torrijos es la necesidad de reestructurar la carrera docente para que responda a la realidad del gremio educativo.
Los docentes deseamos que el próximo gobierno cumpla con lo que se acordó en el diálogo y que el Ministerio de Educación (MEDUC) se depure, ya que la institución hay mucha rosca.
Guillermo Pérez Silva
El reto es que los programas de la Caja de Seguro Social (CSS) se proyecten a futuro y que no sigamos viviendo las consecuencias de una restricción.
Además, la CSS debe modernizarse, ser eficiente, descentralizarse administrativa y financieramente.
Para lograr que sea más eficiente la atención médica, se debe acabar con el gasto anárquico y consumista que tiene la CSS, en donde no hay un verdadero control y racionalización de los servicios que se brindan.
Considero que Torrijos debe trabajar para sanear la Caja y garantizarle a los asegurados panameños una vejez digna.
Carlos Vásquez
De acuerdo con el presidente del Colegio de Abogados, Carlos Vásquez, el gobierno de Martín Torrijos tendrá que enfrentar una serie de retos especialmente dedicados a devolver la credibilidad en las instituciones. Y robustecer el estado de derecho que tiene necesariamente que transitar por un Organo Judicial verdaderamente independiente e imparcial, con una contribución esencial en ese aspecto también de quienes son sus inmediatos colaboradores, la Procuraduría General de la Nación y la Procuraduría de la Administración.