Las instrucciones eras muy claras. No había cabida para ningún error. El Grupo DMG del colombiano David Murcia Guzmán les pedía a los clientes panameños cautela al momento de hacer transacciones internacionales.
“Si el banco les pregunta algo, deben responder que están enviando dinero para hacer compras de productos, bienes y servicios, ofrecidos por Internet, y lo que van a comprar es de asunto privado”, aparece en una de las notas de la comercializadora con fecha de julio de 2008.
En caso de que los depósitos fueran mayores a B/ 10 mil, la respuesta tenía que ser: “El dinero es para comprar acciones de un complejo turístico en la ciudad de Belice”.
Teniendo esto muy claro, los clientes de DMG en Panamá giraron dinero a una cuenta de Belice a nombre de Parker Caribean International Inc., que, según la defensa de Murcia, fue supuestamente abierta por Ernesto Chong Coronado. Se estima que habían varias cuentas en el país caribeño y en la que se movieron varios millones de balboas.
En base a ello, las autoridades panameñas aseguran que todo estaba previsto para evitar levantar sospechas de que DMG estaba captando dinero ilegal.
Si las cosas salían bien, los “ahorristas” recibirían una tarjeta prepago sin límite de compras y a los seis meses tenían el doble de lo que invirtieron.
El dinero era depositado en varios bancos locales y de allí se transfería a una cuenta en el Wachovia Bank de Nueva York y de allí, iba hacia Belice.
Tan solo la semana pasada, la Fiscalía Decimocuarta de Circuito conoció extraoficialmente que una de las cuentas del Grupo DMG no tiende fondos al ser retirado todo el capital tras estallar el escándalo de las pirámides el año pasado.
Bono. Por otro lado, en medio de las investigaciones que adelanta la Fiscalía Primera de Droga salió a la palestra la copia de un bono de B/ 5 millones supuestamente de Murcia, el que fue endosado en un banco en Hong Kong, cuyo depositante es la Compañía MARFED, S.A. En el Registro Público no aparece registrada ninguna empresa bajo este nombre, por lo que allegados a Murcia consideran que se trató de una estafa de personas que en un momento fueron allegados al colombiano. El bono es el Nº. AFI 3604 y redimía altos intereses con el paso de los años.