Nación

La tensión de una travesía


La adrenalina fluye y los tripulantes parecen ser miembros de un equipo de béisbol que esperan que el jugador contrario, batee una roleta corta para lograr un "doble play" con el cual ganar el partido empatado, en la parte baja del noveno episodio.
Así de tensa y a la expectativa está la tripulación de un barco en el momento en que se apresta a entrar a una cámara de las esclusas del Canal de Panamá. Todo movimiento debe estar debidamente calculado, especialmente si se trata de un barco tipo Panamax, en el que sólo dos pies de cada lado, separan su casco de la pared de las esclusas.
Fuera de esos momentos, la jovialidad, la tranquilidad y la camaradería, caracterizan a esa misma tripulación, que trabaja en armonía con los pilotos panameños a los cuales se les cedió el mando de su barco.
Y no es para menos. Son cientos de miles y hasta millones de dólares los que se perderían en caso de un fallo, sin contar las vidas humanas y el prestigio del piloto y del mismo Canal de Panamá, sobre todo ahora que busca ganarse la confianza de sus usuarios en todo el mundo.
¿Cuál es el trabajo y la responsabilidad de un piloto?, ¿hasta dónde llega la responsabilidad de la tripulación del barco?, ¿cuál es el trabajo que se hace durante una travesía?
He aquí las respuestas: Los pilotos llegan a la Estación de Diablo y de allí empiezan su día de trabajo. Si el barco va del Pacífico al Atlántico, debe abordar una lancha que lo llevará mar afuera hacia donde está la nave en el Pacífico, para que él lo aborde e inicie su tránsito por aguas del Canal.
Si el barco va del Atlántico hacia el Pacífico, desde la Estación de Diablo se envía por tierra al piloto, hacia una estación que hay en Cristóbal, en la provincia de Colón, para que aborde la embarcación.
Todo el día hay pilotos yendo y viniendo, pues antes de abordar deben conocer algunas características y datos del barco que pilotearán por el Canal. Como quien dice, se programan y se mentalizan para realizar su trabajo que, generalmente, les toma unas 12 ó14 horas consecutivas, hasta que el barco termina su recorrido por la vía acuática.
Toda nave tiene que estar bajo el control de los pilotos del Canal, no importa si es una canoa, un velero, un yate, un submarino o un Panamax. No puede entrar si no tiene un práctico del Canal que se convertirá en su capitán mientras dure el cruce por la franja canalera. Es el único lugar del mundo en que un capitán cede el mando de su nave a otro.
Es un trabajo muy delicado. Además de la preparación académica, el piloto o práctico, debe conocer el área y tener experiencia. Toma ocho años llegar a ser un grado 8, o lo que es igual, un "senior". Esto significa "experto", según el argot de los pilotos canaleros.
ASI EMPIEZA EL CRUCE POR EL CANAL
Son aproximadamente las 7:00 de la mañana. El "Melbourne Highway" partió del puerto Toyojasi en Japón. Va del Pacífico hacia el Atlántico, por tanto su piloto, debió estar en la Estación de Diablo, en el fondeadero del Pacífico, aproximadamente a las 6:30 de la mañana. Luego se trasladó en lancha para abordar su nave en la boya de mar, fuera de las aguas del Canal. Ningún barco puede entrar si no lleva un piloto de la Autoridad del Canal.
"Beatifull", que en inglés es "hermoso", fue la palabra más pronunciada durante un cruce por las esclusas de Miraflores, Pedro Miguel y el Corte Culebra en este barco tipo Panamax, que se dirigía a Jacksonville, Florida, con un cargamento de más de 3 mil 600 vehículos Toyota. Es un barco japonés, pero de bandera panameña.
Hermoso es el vocablo que utiliza el piloto Ivo Quirós, como terapia para evitar el estrés y a la vez, transmitirle confianza a todo el personal con el que tiene que laborar. No importa si hay pequeños errores que, como humanos pueden cometer, aunque sin consecuencias mayores. El siempre, mientras trabaja, siente que todo es hermoso. Fuera de un barco, jamás menciona esa palabra.
El "Melbourne Highway" debía ser conducido por dos pilotos, pues las regulaciones internacionales indican que todo barco de más de 91 pies de ancho, debe usar al menos dos pilotos. Ivo fue el primer control (el primer piloto en abordar el barco) y el otro (que abordó en Diablo), fue el segundo control.
Es importante que este tipo de naves tenga dos pilotos porque cuando el barco va a entrar a la esclusa, el primer control debe saber cómo va entrando del otro lado su nave. El otro piloto se lo indica por radio.
Un funcionario de la Autoridad del Canal, Jaime Robleto, y el equipo periodístico de


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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