Nación

‘La voy a extrañar, me hace falta’

Los médicos dijeron que el corazón de la “panamesa” no soportó el tratamiento.


Dolor y resignación es lo que se vivió ayer en la residencia de la familia Fernández Gil, tras la muerte de la pequeña Hanna Yinneth.

Familiares, amigos y vecinos expresaron la profunda tristeza que los embargó tras conocer la noticia, que les dejó un vacío inmenso en sus corazones.

Su abuela Sara Quintero, visiblemente afectada, contó que su hija (Sarita) estaba en el hospital terminando de arreglar los papeles para la salida de Hanna Yanneth cuando se le dijo que Yinneth había entrado en crisis.

 

Sara relató que, aunque los médicos hicieron lo posible, el resultado fue nefasto.

Sarita Gil, la madre de las pequeñas, con lágrimas en los ojos, dijo estar “rompiéndose por dentro”.

“Me preocupa el estado emocional que le pueda transmitir a Yanneth, por eso me mantengo fuerte”, expresó.

 

Desde anoche, Sarita está bajo los efectos de tranquilizantes; sin embargo, no pudo contener el llanto al referirse a la partida de su pequeña “Yin”, como cariñosamente se le llamaba. “La voy a extrañar... me hace falta, era muy alegre, la más inquieta de las dos”, dijo la desdichada madre.

Fue un designio.
El compañero incansable de las gemelas antes y después de la cirugía, su abuelo Pedro Gil, reflejó el dolor en su rostro, pero calificó la partida de su nieta como "un designio de Dios. Las niñas recibieron la mejor atención, todos sus medicamentos, pero fue la voluntad de Dios", comentó.

Agregó que “ahora nos toca orar, porque todavía nos queda una niña y por ella tenemos que echar hacia adelante”.

 

Su corazón se cansó.
El director ejecutivo nacional de Prestaciones en Salud de la Caja de Seguro Social, Javier Díaz, informó que la muerte de Hanna Yinneth Fernández Gil ocurrió el domingo, a eso de las 7:35 de la noche y se debió a un paro cardíaco.

Explicó que su corazón no resistió los tratamientos de hemodiálisis y el hecho de permanecer conectada al respirador mecánico al que fue sometida, luego de la cirugía.

Otro factor determinante fue el cuadro de cuagulopatía que no mejoró, pese al suministro de plaquetas que le fue proporcionado.

 

Díaz afirmó que todo esto fue "cansando" el pequeño corazón de Yinneth, que ante tantos estímulos dejó de funcionar.

Por su parte, Hanna Yanneth regresó a su casa y es la luz que de ahora en adelante iluminará a toda su familia.


fecha edicion
old id
610294
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América