Labores de limpieza y mantenimiento se realizaron en el Mercado San Felipe Neri.
Se informó que se hizo con la finalidad de garantizar la salubridad en esta instalación municipal.
La jornada de limpieza se desarrolló en las secciones de carne, frutas, legumbres, fondas y abarroterías, así como en los pasillos, área de estacionamientos y oficinas administrativas.
Los arrendatarios, por su parte, lavaron pisos, paredes y muebles de sus respectivos módulos, entre otras labores.
Su importancia radica en que las personas se den cuenta de que los perros pueden dar mucho más de lo que se imaginan.
Según Domingo Rodríguez, vocero de la Escuela Regional de Perros de Búsqueda y Rescate, los ejemplares serán evaluados y clasificados para cuatro tipos de situaciones de rescate: estructuras colapsadas, deslizamiento de tierra, espacios abiertos y rastros.
Igualmente se requiere de nuevos voluntarios para tener equipos de búsqueda y rescate que puedan colaborar en una emergencia y dar servicio a la cumunidad, optimizando el tiempo de localización de víctimas como consecuencia de derrumbes, deslaves, avalanchas o personas que se encuentren perdidas.
Sin duda alguna que el perro es el mejor amigo del hombre, en ocasiones son ellos quienes pueden salvar una vida, indicó Rodríguez.
Actualmente La Cruz Roja tiene a disposición cuatro perros certificados como "operativos", de los cuales dos entraron en acción en la búsqueda de víctimas del incendio en Curundú.
La población de este corregimiento se estima en 28, 714 habitantes.
Rio Abajo surgió como caserío entre 1920 y 1923, respondiendo a una necesidad habitacional de obreros que laboraban en las obras del canal interoceánico.
Por diversas razones, una gran cantidad de obreros, originarios de las Islas Antillas, optaron por quedarse en el sector, cuando debieron buscar viviendas y un nuevo modo de vida.
Fue en el año 1937, mediante el Resuelto Número 2 del 18 de junio cuando se logró elevarlo a corregimiento.
La actividad comercial en el corregimiento ha crecido, teniendo bancos, supermercados, hospitales privados, restaurantes de todo tipo y nuevos proyectos residenciales.
A pesar de las exigencias ciudadanas de que se construyan más pasos elevados peatonales, hay personas que rehúsan utilizarlos como el de San Miguelito, a la altura de la Gran Estación.
Como había tanta irresponsabilidad, se instaló una cerca de aluminio, pero igual los peatones cruzan entre el metal para evitar subir las escaleras y utilizar la estructura.
A pesar de que el Acuerdo Municipal de 1982 incluye multas de 25 balboas por no usar los puentes, los ciudadanos se aprovechan de la falta de aplicación de esta sanción.
El Departamento de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional inició una campaña de educación vial para disminuir la cantidad de víctimas de atropello por imprudencia del peatón.
La campaña incluyó charlas en las escuelas y distribución de volantes, para orientar en el uso de los puentes peatonales y el cruce de vías. Una de las recomendaciones es no hacerlo por delante del vehículo en marcha.
Dilcia Méndez: "Este puente debería ser techado y mucho más porque en Panamá llueve mucho".
María Brioso: "Tanto adultos como niños utilizamos el puente y cuando llueve nos vemos en la necesidad de cruzar por debajo para no mojarnos mucho y eso es peligroso".
Juan Gutiérrez: "Cuando llueve se ve a personas cruzando por debajo del puente, además por la seguridad de los niños debería tener techo, puede ocurrir cualquier accidente".