Eran las 12:30 del día. Georgina Fernández llegó al centro comercial estacionó su vehículo, pero diez minutos después cuando regresó, su auto había desaparecido. Hoy seis meses después, su vehículo no ha sido recuperado y es posible que esté rodando o haya sido usado para extraer piezas para otros vehículos.
De acuerdo con el fiscal cuarto de circuito, Armando Fuentes, el robo de autos se ha convertido en la actividad delictiva más lucrativa, luego del tráfico de drogas. En Panamá operan, incluso, bandas con conexiones internacionales muy bien organizadas.
Informes de la Policía Técnica Judicial (PTJ) indican la existencia de unas 20 bandas nacionales dedicadas al hurto y robo de vehículos. Según este informe, a un ladrón experto sólo le toma 30 segundos robar un vehículo, aunque tenga sistema de alarmas o bastón de seguridad.
La habilidad de los ladrones y la tecnología utilizada es uno de los factores que incide en el alto grado de éxito en los robos. Algunas bandas mantienen contactos con los tradicionales "bien cuidao", quienes advierten a las delincuentes cuáles son los vehículos más fáciles de ser hurtados.
También se sospecha de algunos talleres de mecánica y "estacionadores" de auto que les sacan copias a las llaves de los vehículos, siguen a sus propietarios y en la noche ejecutan el robo de manera fácil.
Estos reportes indican que entre las técnicas más comunes están el "llaveado" de los carros, los "foleados" y el robo a mano armada, que es la técnica más extrema utilizada en la actualidad. Esta última forma es usada con más frecuencia para la sustracción de los vehículos de lujo y todoterreno.
En un trabajo ejecutado por la Dirección de Investigación e Información Policial (DIIP) se logró establecer que la Universidad de Panamá, los centros comerciales El Dorado y Los Pueblos, el corregimiento de Juan Díaz y Bethania son los puntos en donde se registran más robos de autos.
Una vez hurtado el carro, tiene tres posibles recorridos: que sea llevado a un taller, en donde es desmantelado y vendido por partes a los denominados "rastros"; que sea transformado en auto diferente con pintura distinta y número de motor alterado, para ser usado como taxi; o montado en un contenedor y sacado del país.
BANDAS OPERAN COMO CARTELES
Según el fiscal Fuentes, los robautos están bien organizados y han copiado el funcionamiento de los carteles de la droga: en donde la función de cada una de sus células está compartimenda. Es decir una no sabe lo que hace la otra y sus integrantes no conocen al resto del grupo.
Explicó que un grupo se encarga de robar el vehículo, otro los transporta hasta un lugar en donde es recogido por los dueños de algún taller (luego sus partes son ensambladas en otro vehículo) y el último grupo se encarga de su venta.
Agregó que recientemente se descubrió la existencia de funcionarios del Registro Unico Vehicular relacionados con las bandas, ya que se detectaron autos hasta con tres inscripciones diferentes en el distrito de San Miguelito y La Chorrera.
A raíz de este descubrimiento, el año pasado se arrestó a dos funcionarios implicados en esta actividad, mientras que se mantiene bajo investigación las oficinas del Registro Vehicular de área de Azuero, Santiago y Chiriquí, en donde se presume pueden haber casos de inscripción fraudulenta.
También la Contraloría General de la República ordenó la ejecución de 140 auditorías regulares y especiales, para establecer el tipo de irregularidades en que han incurrido los funcionarios de la institución.
Otros vehículos son llevados por tierra hasta Paso Canoas y Costa Rica, en donde son colocados en centro de venta de autos de segunda. Panamá es signatario del Tratado Centroamericano sobre Recuperación y Devolución de Vehículos Robados que permite recuperar aquellos carros llevados hacia la región centroamericana.
La División de Hurto de Autos de la PTJ detectó que a lo largo de la frontera con Costa Rica, entre Paso Canoas y Río Sereno existen por lo menos 50 puntos o agujeros por donde se transportan autos robados y otras mercancías de contrabando.
Esta extensa área a lo largo de la línea fronteriza está prácticamente sin vigilancia, con excepción de algunos puntos que son fácilmente evitados por las bandas de atracadores, que mantienen contactos en varios países de la región.
La PTJ creo un equipo especial de trabajo que monitorea los diferentes puntos más sensibles y ubica otras células que laboran de manera independiente, dedicados el robo de carros para luego ser desmantelados.
Sin embargo, la cambiante metodología de trabajo de los asaltantes hace necesaria la adquisición de equipo especializado.
El año pasado el Ministerio Público presentó un proyecto de ley mediante el cual se aumentaba a 10 años la pena por hurto. Inicialmente la sanción por estos delitos era de tres a cinco años de prisión, pero el incremento de las denuncias sobre esta actividad obligó a las autoridades a duplicar las penas, como medida persuasión para los delincuentes.
PERDIDAS
En tanto la Asociación de Distribuidores de Autos de Panamá (ADAP) estableció la existencia de un aumento del 10% en el robo de autos, lo que se traduce en pérdidas de unos B/.10 millones para las compañías aseguradoras.
De acuerdo con las cifras de ADAP, las aseguradoras podrían estar sufriendo pérdidas de hasta B/.2 millones por año. A la vez que se ha detectado la venta fraudulenta de "chatarras" como autos nuevos, que luego no califican para recibir un seguro.
Cifras manejadas por ADAP indican que el parque vehicular a nivel nacional asciende a unos 450,000 autos, que en su mayoría cuentan con un seguro, pero los robos provocan grandes perdidas en dinero.
Para 1998 las pérdidas estimadas por el hurto de autos alcanzaban la cifra de B/.30 millones, pero este monto comenzó a descender luego que se controlara la salida de carros robados hacia Costa Rica, Colombia y Venezuela.
Las autoridades norteamericanas alertaron en el año 1999 a Panamá sobre un incremento en el trasiego de auto robados hacia América Latina. Aquí se descubrió un caso en donde se involucró a un diplomático en la venta de un autos Mercedez Benz en B/.70,000 previamente robados en Norteamérica.
Reportes de prensa norteamericanos señalan que la exportación de autos robados en Estados Unidos se ha convertido en un negocio muy lucrativo. Más de un millón de carros son robados y se estima que unos 200 mil podrían estar entrando a países como Colombia, Brasil y Argentina.
RECOMENDACIONES AL COMPRAR UN AUTO USADO
La PTJ recomienda que al momento de adquirir un auto usado verifique todos los números de identidad y serie del auto, además de cerciorarse de que los números plasmados en los documentos corresponden.
También se debe verificar que el carro tenga debidamente pagados sus impuestos de introducción al país y su correspondiente liquidación.
Nunca adquiera un auto cuyo vendedor no le quiera dar sus documentos en el momento de realizar la transacción.
Tampoco compre a quien no tenga teléfono y una dirección en donde ser ubicado. No acepte un auto que tenga números de motor y chasis sobrepuestos, montados con una plaquita.