Frente a los edificios Tuira y Chucunaque, en la vía Ricardo J. Alfaro, se encuentra una laguna que es común apreciarla desde un extremo de la carretera, incluso, desde un autobús en movimiento.
Hasta el momento no ha sido inspeccionada por ningún organismo de Salud, convirtiéndose en un o foco del mosquito Aedes aegipty, transmisor del dengue, justo en momentos en que el Ministerio de Salud (MINSA) se esmera por reducir los porcentajes de este vector.
Lo peor es que esta laguna está próxima a un complejo habitacional donde niños y mujeres permanecen mayor tiempo en casa.
El MINSA debe realizar una inspección para rociar alguna sustancia aceitosa, de manera que impida el crecimiento de larvas.