La Defensoría del Pueblo lamentó que al entrar en la etapa final del desalojo de los residentes de Renta 5, no se haya encontrado una solución para la totalidad de los casos, a tal punto que varias familias siguen aún en las aceras sin tener hacia adónde ir.
Jorge Gutiérrez, director de Orientación y Protección de los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, dijo en los predios de Renta 5, que ayer se estaban sacando del viejo inmueble las últimas familias con sus enseres, pero hay 32 familias que no tienen un lugar para residir.
Ante esta situación la Caja de Seguro Social intentó pagar una pensión en el área de la Central para alojar a las familias que manifestaron encontrarse en una situación de no saber adónde ir, sin embargo, el número de éstas aumentó.
A juicio de Gutiérrez, ha faltado una "gran dosis de solidaridad humana por parte de otras entidades" que pudieran darle un paliativo a estas personas.
Señaló que mañana se iniciarán los contactos con otras instituciones y organismos para tratar de encontrar una solución de vivienda a estos 32 cabezas de familia.
Según indica el Dr. Guillermo Pérez Silva, secretario general de la Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines de la Caja del Seguro Social (AMOACSS), la condición por la que atraviesan los médicos internos y residentes sigue siendo de esclavitud. Hacen mínimamente 8 turnos al mes, lo cual significa trabajar 36 horas seguidas 8 veces al mes. Sus horas de descanso generalmente son dos o tres horas. A veces no descansan, lo que conlleva un desgaste personal y emocional grave.
La situación es tan grave que hay casos que se han llevado hasta los tribunales, pero los fallos han sido favorables a los médicos. Países como España han corregido la situación y sólo se permite que trabajen como máximo 12 horas seguidas y exigen que antes de un turno duerman 12 horas.
Según Pérez Silva, en Panamá la situación es difícil ya que el patrón es el Estado. "Se trata de una situación atávica y anacrónica", sostiene.
El fenómeno de los internados y las residencias médicas son una práctica moderna del siglo XX. "Las condiciones de explotación de los médicos son nuevas. En el siglo XIX no se conoció de las prácticas de internado". De acuerdo con el galeno, la solución de los médicos residentes e internos debe ser inmediata, de acuerdo con el fundamento de las cortes internacionales. Pérez Silva se mostró optimista de que el fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos resultará favorable a las peticiones de los médicos internos y residentes. La base de tal solicitud es que el tipo de trabajo pone en riesgo la vida de los propios médicos y de los pacientes, por lo tanto, no puede ser negociable.