LA SEÑORA "María" ha llegado tarde a su trabajo dos días seguidos por la falta de buses. Su experiencia la lleva a calificar las medidas del gobierno como "un fracaso".
Ella reside en el corregimiento 24 de Diciembre y su realidad es la misma que la de miles de usuarios del sector Este de la ciudad, desde que iniciaron los operativos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), luego que un bus se incendió a la altura de La Cresta.
Ahora ha disminuido la cantidad de buses en esa zona.
Panamá América conversó con María debajo del calcinante sol de ayer en la mañana. Se preguntaba dónde estaban los vehículos "que supuestamente el gobierno había prometido enviar cuando los otros buses inseguros fueran sacados de circulación".
Aunque algunos usuarios consultados dejaron claro que están de acuerdo con todas las medidas de seguridad tomadas por la ATTT, confiesan que ya llegó el punto en que están desesperados y molestos por la ausencia de transporte.
"Sacar de circulación un número importante de colectivos no fue una opción inteligente por parte de las autoridades", opinó otro usuario.
Carlos Vega coincidió con este señor y dijo que es la "peor medida que ha tomado Martín Torrijos".
Vega tenía casi una hora esperando un bus de la ruta 24 de Diciembre-Corredor Sur para acudir a una cita en el Hospital Santo Tomás (HST).
Usuarios de la ruta Don Bosco, en el corregimiento de Juan Díaz, también están viviendo un calvario.
En las últimas semanas una persona puede demorar hasta hora y media para lograr abordar un autobús de esta ruta que viaja a la capital por las vías España y Transístmica, así como por el Corredor Sur.
Aunque según los usuarios, independientemente de la crisis actual de transporte, el pésimo servicio de la ruta Don Bosco viene desde hace varios años.
Comentaron que después de las 7: 00 p.m. son pocos los buses que salen desde la piquera, haciendo que las personas tengan que caminar un largo trecho o tomar un taxi hasta la vía Tocumen.
Tampoco hay unidades que transiten por la Ricardo J. Alfaro, a pesar de que muchas personas laboran en este sector de la ciudad y por ello tienen que hacer transbordo en la entrada del distrito de San Miguelito.
Un usuario indicó que antes había dos buses de Bello Horizonte que iban por la Tumba Muerto, pero "de pronto los pasaron para la Transístmica".
Olga Gólcher, ministra de Gobierno y Justicia, informó que esta situación es parte del sacrificio y el compromiso que adquirieron los usuarios cuando solicitaron sanear el sistema de transporte.
"Tenemos un número muy reducido de unidades de autobuses, para suplir la demanda", agregó la funcionaria.
Gólcher indicó que la ATTT realizará un auditoría de lo buses que están fuera de circulación para buscar una pronta solución al problema.
En un recorrido nocturno del Panamá América a la Gran Terminal de Transporte de Albrook se observó que las filas para abordar un bus de estas rutas eran interminables, ya que ahora no se permiten pasajeros de pie.
Sebastián Cruz, un usuario de la ruta Corredor-Tocumen comentó que hace dos meses, cuando quería regresar rápido a su casa, viajaba en bus desde la Tumba Muerto hasta la Gran Terminal de Albrook, lo que le tomaba unos 20 minutos.
Luego, abordaba un bus Tocumen-Corredor, que lo llevaba desde Albrook a su casa en Tocumen en un lapso de media hora a 45 minutos, sin embargo, ahora el viaje desde la Gran Terminal le puede durar hasta dos horas.
Los conductores de esa zona también tienen su versión. Están muy molestos con las nuevas normas, ya que una gran cantidad de buses están fuera de circulación y los que brindan el servicio, no se dan abasto.