LAS PROTESTAS que se realizan en la ciudad han cambiado hasta la forma de vestir de los panameños, ahora en las calles podemos observar a muchos utilizar pantalones cortos, zapatillas, gorras, pañoletas, entre otros accesorios.
No sólo los estilos de ropa cambian, sino también los colores. Para identificarse con las protestas contra las reformas a la Caja de Seguro Social (CSS), los ciudadanos optan por el color negro que para ellos significa luto y muerte por la crisis de esta institución.
Desde niños hasta ancianos se identifican con las marchas y disturbios que se realizan, principalmente en la ciudad capital. Por ejemplo en la pacífica manifestación que se realizó el pasado 1 de junio, algunos decidieron vestirse de necolores llamativos para resaltar.
Las boinas también lucieron en la cabeza de muchos niños, mientras que otros se disfrazaron con máscaras de calaveras.
Aúnque la mayoría de los participantes decidieron ir con vestidos y zapatos cómodos, quizás los que salieron de su trabajo utilizaron trajes, sacos, tacones y zapatos cerrados.
Las melodías también alegraron las protestas, desde el popular reggae hasta el tradicional tamborito, transformaron el ambiente, haciendo las caminatas más placenteras. Hubo también instrumentos como tambores, maracas, pailas y guitarras, entre otros.
Las pancartas tampoco faltaron: "Martín parece más hijo de Noriega que de Torrijos", es solo una de las muchas que fueron cargadas hasta los predios de la Presidencia de la República. Los ataúdes con imágenes de muerte también resaltaron, y fueron quemados al final de la protesta, al igual que un pequeño muñeco que representaba al legislador Leandro Ávila.
Los organizadores de la marcha del pasado 1 de junio calcularon que entre 30 mil y 40 mil los participantes.
La policía antidisturbios también lució con sus fúnebres uniformes cargados de chalecos, máscaras, cascos, escudos entre otros accesorios.
Las curiosidades de los pitos y pailas citadinas
Entre cartelones y disfraces varios grupos organizados se lanzan a las calles.