Los políticos y los medios de comunicación social ocupaban un lugar preferencial en la agenda de David Murcia Guzmán.
La Fiscalía General colombiana lo supo al intervenir las llamadas telefónicas que recibían sus empleados en Colombia, cuando Murcia vivía en Panamá, antes de su detención el 19 de noviembre pasado. Fuertes sumas de dinero serían destinadas para esto.
En la batería de pruebas que asegura tener la Fiscalía figuran 40 audios de intervenciones telefónicas, videos, fotografías, discos compactos e informes de inspección.
El contenido total de este material solo lo conocen los abogados de Murcia, los representantes de los afectados por DMG y el Ministerio Público colombiano. La Fiscalía General lo guarda celosamente en un sitio denominado "El Búnker", en Bogotá.
Las grabaciones se filtraron parcialmente. Una de ellas habla de los planes de Murcia de destinar 760 millones de pesos para hacer "lobby" en el Congreso de Colombia, con el fin de aprobar una reforma financiera que blindara sus operaciones con tarjetas pre pagadas para comprar bienes y servicios.
Otra plantea el uso de $6 millones para pagar a periodistas en Panamá, Colombia, México, Perú y Ecuador que trabajaran para DMG. "Vamos a comprar hasta CNN", dijo uno de los socios de Murcia en la grabación.
Panamá Américatuvo acceso a informes de la Fiscalía General de Colombia que hablan de conversaciones sostenidas entre Murcia y sus empleados sobre la presunta creación de una doble contabilidad en DMG y de un soporte para dos registros financieros diferentes, que hacen sospechar un presunto lavado de activos.
Otra grabación hace presumir a la Fiscalía que Murcia hablaba con uno de sus empleados sobre un viaje a Estados Unidos que hizo el jefe paramilitar, Carlos Jiménez Naranjo, alias "Macaco", acusado en Estados Unidos de narcotráfico.