Un espectáculo que fue un arcoiris, catársis, llamado a enorgullecernos de nuestras raíces y de la gama de expresiones artísticas de los pobladores de América y de la interculturalidad que se acuna en este hermoso continente donde la música y la danza son un binomio "Sine qua non", eso fue "América Multicolor".
Organizado por Patricia Elena Vlieg, con Bruce Quinn como director artístico y Dino Nuget como director musical, "América Multicolor" es puro arte de corte plurifacético, cargado de sentimiento,que despierta emociones, alegría, que merece ser aplaudido, valorado y preservado, fue el que salió a relucir en más de 120 minutos donde cerca de 50 artistas dieron lo mejor de sí.
Hubo canciones que recogen ritmos y sonoridades de la música sudamericana y caribeña: Son cubano, Calypso, Cumbia Colombiana, Tonada Llanera, Bolero, Tonada Caipira, Samba, Vals, Landó, Congo, Tango, Salsa...
Patricia cantó calculamos que más de 20 tonadas y canciones, hasta rancheras, acompañada de mariachis.
No faltaron los bailes folclóricos panameños, las polleras, montunos, tambores y cantalantes...
Fueron seis aspectos generales que cubrió el programa artístico en esta inolvidable vela cultural en que Patricia Vlieg demostró cuán maravilloso es Dios a la hora de repartir dones. Con su voz angelical nos transportó a un mundo donde sólo florece lo bello, la puro, lo transparte, donde la tolerancia, odio, envidia y otros males de la Caja de Pandora son vetados desde lo más profundo del corazón, donde no hay fronteras ideológicas, raciales, religiosas y el amor y la solidaridad son las llaves que abren las puertas a América, esta gran familia que somos los americanos.
Todo eso, a través de la música, la danza, la poesía y la imagen.
Fueron proyectados en cuatro o cinco pantallas chicas y una gigantesca facetas, vivencias, gente, cotidianeidad, retratos de hombres, mujeres y niños, de la madre tierra, de monumentos, del hombre y mujeres trabajadoras...)
Fueron imágenes plenas de colorido, de calor humano, de belleza sin igual, que le es propia a la región. Fue, lo que se dice, un oásis en el desierto, para un Panamá que necesita más actividades para que la gente pueda valorar más todo lo que la cultura es capaz de ofrecer para su deleite y crecimiento humanístico, para su solaz.
Fotos de niños, de los concursos de UNICEF también fueron exhibidas y admiradas por centenares que conformaban la audiencia. En primera fila estaba la Iglesia. Monseñor José Dimas Cedeño y la plana sacerdotal mayor. Contentos, orgullosos de que más de cincuenta artistas hayan respondido al llamado de Patricia para producir un espectáculo de tanta belleza y de tal magnitud.
Entre los artistas que participaron están Oscar Stagnaro, Manuel Miranda, Eric Doob, Isaac Lausell, Ricaurte Villarreal, Graciela Núñez, Francisco Buckley y Juan Pablo Fábrega. También estuvo presente el Ballet Folclórico de la Pof. Elisa Céspedes, Mariachi Corazón de América, Prof. Raúl Sejas. En los coros: Ana Lucía Vlieg Paulín, Kasagia Jiménez de Lacayo y Ulises Athanasiadis. La dirección Musical estuvo a cargo de Dino Nugent. Como asistente de producción, Vilma Esquivel y en dirección de escena, RIcardo Dormoi. Dirección artística Bruce Quinn. Dirección Musical: DIno Nugent. Coreografía: Juana Pérez Young.
Para Radio Hogar son los fondos de este espectáculo donde la riqueza multicultural del continente quedó evidenciada en sus etnias que son con su paisaje su más importante capital, el folclore, la hermosa vestimenta, la habilidad para la danza y el canto, el donaire de las bailarinas y la variedad de instrumentos musicales que se usan para expresar que la tamborera, la salsa, el merengue, la balada y otros géneros musicales, corren por las venas de los americanos.
Como cierre, Patricia Elena Vlieg, con el poema Doncella Americana, de Ana Lucía Vlieg Paulin y musicalización con melodías tradicionales panameñas, por Patricia Elena Vlieg)...Los artistas participantes salen al escenario, El público, de pie, emocionado. Llovieron aplausos, llovieron serpentinas.