EL DERECHO Tomás Batista maniató la ofensiva de Panamá Metro y Chiriquí siguió jugando béisbol del bueno para ubicarse a un paso de ganar el campeonato nacional de béisbol juvenil.
La victoria fue estrecha, al igual que todas las anteriores, pero cada noche los chiricanos sorprenden más.
Metro abrió el tablero en la conclusión de la cuarta entrada gracias a que José Camargo ligó sencillo y llegó hasta tercera por roleta de Rigoberto Rangel e "infield hit" de Edul Escobar.
La anotación llegó mediante una roleta de Pedro Aguilar que fue sacado en primera, mientras Camargo pisaba la goma.
Los chiricanos no estaban dispuestos a dejar que Metro se escapara y respondieron inmediatamente en la quinta entrada.
Al lanzador metropolitano Jorge González se le cayó el brazo y le regaló una base por bolas a Alexis Espinosa; no pudo retener un toque de Ashley Ponce y cedió otra base por bolas a Dimas Ponce, lo que repentinamente hizo que los chiricanos estuvieran por todos lados (bases llenas).
El turno era para Juan Vega quien castigó a González con una línea de hit al centro y trajo la carrera de la igualdad en las piernas de Alexis Espinosa.
Con el tablero parejo, el alma le volvió al cuerpo a los fanáticos locales y un seguidor de la tropa chiricana exclamó: "ahora vamos a jugar béisbol".
Eso fue como música para los oídos de los juveniles chiricanos que volvieron a tener un episodio bueno en el sexto, acto en el que produjeron la carrera de la consagración.
Christian Navarro entró en labor de relevo por Jorge González, pero no trajo nada.
Sacó dos outs, pero cedió tres bases por bolas que fueron letales para las aspiraciones metropolitanas.
Navarro saltó del montículo y dejó la mesa servida para que Ashley Ponce recibiera con un otro "infield hit" al tercer serpentinero capitalino, Héctor Corpas, y entró la carrera de la diferencia.
Hoy ambos equipos descansarán. A los capitalinos les será más difícil conciliar el sueño, mientras que los chiricanos estarán ansiosos por ponerle el último clavo al ataúd de los metrillos, allí donde duele más: En su propia casa.
Le falta un clavo al ataúd de Panamá Metro
La última vez que hubo un "triple play" en el Kenny Serracín fue en 1992 en la categoría mayor entre Chiriquí y Los Santos.