De acuerdo al presidente de la ANAGAN en Herrera, Sebastián Peralta, después de esta reunión donde participaron más de mil productores de leche, se comenzará las negociaciones con las plantas, y si no se dan respuestas satisfactorias implementarán otras medidas como dejar de entregar leche a las plantas de forma escalonada.
Señaló que ellos quisieran ver si en estas condiciones ellos estarían dispuestos a traer la leche de afuera que vale el doble que en Panamá, y manifestó que lo más factible es rectificar el precio, porque en ninguna parte del mundo la conseguirán más barata de lo que ellos la producen en este país.
"Nosotros ya estamos afectados y para seguir guindando es mejor en el suelo", aseguró Peralta, quien fue enfático en que los productores de leche irán a una lucha frontal y si los dueños de las plantas son justos con los números tendrán que ajustarle los precios.
Aclaró que el productor nacional no tendrá nada que ver con el aumento que harán al consumidor que estará totalmente amarrado al costo internacional tomando en cuenta que la leche en polvo que acaban de comprar vino al doble que hace seis meses y es claro que ellos no va a asumir esa diferencia.
Mientras que Luis Martínez, presidente nacional de ANAGAN, dijo que ellos han hablado claro porque el precio actual de la leche es insostenible y ya llevan más de un año luchando con las plantas para que se haga un reajuste, y hasta la fecha no han logrado nada por lo que se mantendrán firmes en los que acordaron en este encuentro.
Adelantó que desde mañana comenzarán las negociaciones con las plantas en el marco del diálogo, pero no están dispuestos a bajar los precios que presentarán en la propuesta porque estos responden a un estudio amplio de la realidad de este rubro y es lo mínimo que se le debe pagar.
Cuestionó el papel del gobierno en esta situación que en muchas ocasiones se ha comportado como un mero espectador.
Nota del editor : El pasado viernes 18 de mayo publicamos en la sección de Finanzas la nota Prevén inminente alza de los productos lácteos , donde aseguramos, entre otras cosas, lo siguiente: En un mercado de libre oferta y demanda, la cadena de comercialización determina los precios , dando a entender que en Panamá, en el rubro leche, los precios se fijan por efectos del libre mercado. Incluso en la nota aparece una cita donde se señala lo siguiente: Pedro Meilán, de la Autoridad de Protección al Consumidor, se limitó a decir que "estamos en un país de libre oferta y demanda".
Por respeto a nuestros lectores debemos aclara que en el tema de los lácteos el precio no está fijado por el libre mercado, sino por la directa intervención del Estado, que desde hace 10 años mantiene congelado el precio de la leche fluida, y limita la importación de materias primas.
Si bien es cierto que se ha triplicado el precio internacional de los derivados de la leche (sueros, leche en polvo, quesos especiales, y demás), también hay que aclarar que en Panamá la importación de estos productos no es libre, pues está limitada a contingentes fijados por el gobierno, y que van a subasta, lo que inevitablemente aumenta los precios.
En la nota explicamos que el gobierno puede aumentar la cantidad de estos contingentes, pero que eso no garantiza que el precio de los helados, o la leche en polvo para niños, sea menor para el consumidor. Sin embargo, lo expuesto demuestra que no es el libre mercado lo que influye en la fijación de los precios al consumidor, sino las distorsiones existentes.
Pedimos disculpas a nuestros lectores por las inexactitudes.
El director de la ANSEP está muy optimista. Y es que si entra al mercado una planta, por más ineficiente que sea, va a existir competencia y los precios bajarán.
Blandón piensa que el Gobierno va en la dirección correcta al acelerar el proceso de licitación de 100 megawatts, en donde el Estado recuperó B/.35 millones con el otorgamiento de concesiones, lo que es un hecho sin precedente.
Pero ese optimismo no lo mostró el economista Alexis Soto. Según dijo, el mercado como está funcionando no resuelve el problema, ya que en un plazo inmediato el Estado tiene que intervenir quitando la distorsión.