El legislador arnulfista, José Luis Fábrega, hizo ayer severas críticas contra sus colegas, por los bajos niveles de productividad y recomendó que para el futuro se exija a los aspirantes a legisladores contar con estudios universitarios.
Indicó que la Asamblea no puede seguir como hasta ahora, pues se ha convertido en un "relajo" y citó como ejemplo los debates en el pleno legislativo, en los cuales, mientras un legislador hace uso de la palabra, los demás están conversando, "echando chistes" o metidos en la cafetería viendo la sesión por un televisor y al momento de la votación regresan corriendo al pleno.
Fábrega confesó que se siente "frustrado" por el bajo nivel de los debates, a diferencia de los que se daban en las Asambleas de Diputados, en las cuales cada legislador se esforzaba por "lucirse" y hacer los mejores aportes para mejorar la calidad de las propuestas en discusión.
Justificó su "frustración" en la actitud de sus colegas, quienes en muchas ocasiones por falta de conocimiento, de investigación o de preparación académica, aprueban o rechazan proyectos de ley siguiendo la "línea del partido".
También cuestionó los altos niveles de ausentismo de sus colegas, que a pesar de contar con dos suplentes, no asisten a las comisiones permanentes ni a las sesiones plenarias, sin que exista justificación o excusa alguna.
Indicó que resulta vergonzoso que se cite a representantes de la sociedad civil, empresarios, sindicatos y otras organizaciones a la Asamblea y éstos tienen que esperar dos o tres horas a que inicie el encuentro.
Al respecto el ingeniero dijo que sin duda la baja en el costo de las tarifas eléctricas dependerá de la entrada de Estí y que exista la disponibilidad de las otras plantas como Bayano, Estrellas Los Valles porque "una sola golondrina no hace verano".
Agregó que dependerá del conjunto de todo el parque generador de energía y como se comporte éste, definirán la magnitud de la baja. Sobre la creación de minihidroeléctricas sostuvo que estas ayudarían en gran medida al mercado porque su inversión es baja, los inversionistas son panameños y estas empresas se ubican cerca de los poblados donde se consume reduciendo las pérdidas e incentiva la economía panameña.
Las especificaciones técnicas incluyen una planta compuesta por la Presa 1 desde la Esperanza, en el Río Chiriquí en donde se desvían el cauce. También está diseñada dentro de la operación, la Presa 2 de Barrigón, en donde se almacenan las aguas de la quebrada del mismo nombre y la hidroeléctrica de Fortuna. También se construyeron 6 kilómetros de canales para conducir 90 metros cúbicos por segundo de agua entre la presa de la Esperanza y el lago Barrigón.
Adicionalmente, existen 4.8 kilómetros de túneles de 8 metros de diámetro, en algunos puntos reforzados con concreto armado y una casa de maquinas que alberga dos turbinas de 60 megabytes cada una.