Legisladores de gobierno y oposición coincidieron ayer en que lo más conveniente para la vigencia del sistema democrático en Panamá es que el legislador, Enrique Garrido, se mantenga como presidente de la Asamblea Legislativa, hasta el próximo 31 de agosto, cuando concluye su período constitucional.
Héctor Alemán, legislador del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), manifestó que este grupo político mantiene la mejor comunicación con el actual Presidente de la Asamblea y están en disposición de ayudarlo a concluir con su período.
Explicó que aunque cuestionan algunas decisiones administrativas como la destitución de funcionarios de la Asamblea Legislativa, están conscientes de que Garrido fue electo para un período constitucional que se inició el pasado 1 de septiembre y concluye el próximo 31 de agosto.
Alemán recalcó que las presiones de las cuales es objeto Garrido, no vienen de parte del opositor PRD, sino de parte de aquellos partidos que hoy están en el gobierno.
Destacó que el PRD está en plena disposición de cooperar para que la administración de Garrido sea exitosa.
Mientras que Wigberto Quintero, del oficialista partido MOLIRENA, instó a Garrido a que no renuncie del cargo, sin importar las presiones de las cuales sea objeto, ya que estas situaciones se viven en cualquier parlamento.
Quintero dijo que como ente político la Asamblea está sujeta a que se den este tipo de situaciones, pero la gestión de cualquier directivo de este órgano del Estado debe seguir adelante, sin tomarlas en cuenta.
Las declaraciones de los legisladores surgen después que el presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, denunciara que es víctima de diversas presiones políticas, sobre todo de parte de los grupos que en las pasadas elecciones apoyaron la candidatura presidencial del ingeniero Alberto Vallarino.
Según Garrido, estos grupos políticos lo han presionado para que nombre y destituya personal a lo interno de la Asamblea Legislativa.