La Asamblea Legislativa aprobó ayer un convenio internacional sobre empleo de armas convencionales que obligaría a Estados Unidos (EU) a sanear en su totalidad las áreas revertidas, aunque no exista la tecnología para cumplir con esta labor.
El legislador Víctor Méndez Fábrega, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, afirmó que el convenio obliga a EU a la limpieza de todas las áreas que fueron utilizadas como bases militares.
El Protocolo sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Minas, Armas, Trampas y otros Artefactos que puedan considerarse excesivamente nocivos, fue firmado en Ginebra, Suiza, el 3 de mayo de 1996.
Según Méndez Fábrega, uno de los argumentos de EU para negarse a limpiar las áreas revertidas es que no existe la tecnología adecuada para cumplir con el saneamiento.
Indicó que según el texto del convenio, en el caso de que el 31 de diciembre próximo no exista la tecnología necesaria para el saneamiento, la limpieza se puede postergar hasta el momento en que la misma sea creada.
El Protocolo aprobado se refiere al empleo en tierra de las minas, armas, trampas y otros artefactos, que incluyen las minas sembradas para impedir el acceso a playas y el cruce de vías acuáticas, pero no se aplica al uso de minas antibuques en el mar.
Para la aplicación de este documento se invocará a la Organización de Naciones Unidas (ONU), organismo auspiciador de este convenio internacional, del cual es signatario EU.
Las solicitudes de asistencia o aplicación de este Protocolo deben ser presentadas ante la Secretaría General de la ONU, que tramitará ante las partes contratantes y las organizaciones internacionales competentes.