Con una de cal y otra de arena avanzaron ayer las discusiones del proyecto de ley que reforma la norma que regula el sistema de transporte público en Panamá.
Mientras se propuso formalmente la implementación de un seguro de vida para los pasajeros por B/.10 mil y responsabilizar civilmente a los transportistas que causen daños y perjuicios a los usuarios por un monto de B/.20 mil, el proyecto de ley redactado en la Asamblea Nacional no deja de sorprender al "legalizar" el negociado de cupos.
El artículo 2 señala que el titular de un contrato de concesión podrá cederlo a terceros, lo que legalizaría la venta de los certificados de operación.