Aunque Panamá ya cuente con una Ley sobre el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), se hace necesario aplicarla, ya que la enfermedad es "problema de Estado", dijo ayer un especialista en el tema, durante la inauguración de una Sala de Docencia (clínica) para los que padecen este mal, ubicada arriba de la imprenta de la Caja de Seguro Social (CSS), al costado derecho de las antiguas instalaciones de Canal 11.
El presidente de la Asociación Pro Bienestar y Seguridad de los Enfermos de SIDA (PROBISIDA), Orlando Quintero, manifestó que a nivel de las autoridades de Salud y de la Asamblea Legislativa se ha avanzado mucho en este tema, con la aprobación de la Ley No. 3 del 5 de enero de 2000, ya sancionada por la presidenta de la República, Mireya Moscoso.
"Esta no es una Ley para enfermos de SIDA solamente, sino para toda la población panameña", declaró Quintero, al indicar que Panamá ya no tiene que verse en el espejo de Africa, pues en la región centroamericana, Honduras con una población de casi seis millones de habitantes, cuenta con unos 20 mil casos de SIDA.
La Sala de Docencia para enfermos de SIDA, contará con la asesoría de un equipo multidisciplinario integrado por epidemiólogos, infectólogos, hematólogos, y psicólogos.
El director general de la CSS, Juan Jované, al hacer entrega de las llaves de esta clínica especializada, resaltó el valor que han tenido estos panameños, miembros de PROBISIDA, organizándose y reclamando sus derechos, lo que ha permitido a la CSS, y a la sociedad en general, entender la importancia del problema que ellos confrontan, facilitando que se les brinde en forma más expedita la ayuda que solicitan.
Agregó que al inaugurar la sala de atención, lo hacía cumpliendo con el deber que tiene la institución con los asegurados.