El presidente del Partido Liberal Nacional (PLN), Aníbal Galindo, aseguró que su colectivo cuenta con una cantidad suficiente de adherentes para negociar la primera vicepresidencia con el Partido Arnulfista, en las conversaciones que se mantienen para reafirmar la alianza.
"Nosotros tenemos aproximadamente 65 mil miembros a nivel nacional y aumenta considerablemente todos los meses, al inscribir unos 5 mil personas", sostuvo Galindo.
Dijo estar seguro que una alianza política conformada por el arnulfismo y las fuerzas liberales del MOLIRENA y Liberal Nacional, tendrán un peso específico y muy fuerte en las próximas elecciones presidenciales, por lo que siguen conversando una posible alianza para las próxima contienda electoral.
"La posibilidad existe y tenemos pleno derecho a aspirar a las posiciones más importantes del gobierno, porque en el liberal existen excelentes personajes capacitados y preparados, que tienen el derecho de aspirar a ocupar estos cargos de relevancia", sostuvo el presidente del Liberal Nacional.
Ambas corrientes políticas se mantienen en las conversaciones para ratificar ese pacto, y según sostuvo el dirigente político estas negociaciones marchan de la mejor manera en un marco de respeto y transparencia.
Adelantó que en los próximos días entregarán un informe de la propuesta de gobierno a los negociadores del Partido Arnulfista y las solicitudes en su alianza. Ente los puntos más sobresalientes se centran en proponer el mejoramiento de educación y de generación de empleo, tocando tópicos importantes del sector gobierno y del manejo administrativo.
La Clínica San Fernando comenzó a recibir a los asegurados a partir del 2002 y han atendido a 280 pacientes; se encuentran pendientes de autorización 49 y otros 24 reciben atención. Los costos de atención en esta clínica oscilan aproximadamente entre los B/ 2,500 a B/ 3,000 por paciente.
Una visita a las instalaciones del servicio de Radioterapia del Oncológico permite verificar el equipo instalado: una amplia placa indica que el proyecto fue ejecutado por la Fundación Mar del Sur y la firma contratista es Electrónica Médica S. A. Fue inaugurado el 10 de marzo de 2003. Es considerada por los especialistas como una de las salas de atención más modernas de la región. Consta de dos aceleradores lineales, un simulador, un equipo de terapia superficial y un planeador de tratamientos. Se observan los manuales de control de calidad de braquiterapia, la guía para la implementación del programa de aseguramiento de la calidad, protocolos de braquiterapia, protocolos de controles clínicos terapéuticos, el protocolo de control de radioterapias con cesium, entre otros.
El equipo fue debidamente calibrado por expertos internacionales -especialistas de gran prestigio internacional - y se completó la etapa de licenciamiento (pruebas iniciales para determinar la calidad del equipo). El proceso de licenciamiento lo efectuó personal físico-médico panameño. En este proceso no participó ningún funcionario de la Dirección de Salud Radiológica de la Caja de Seguro Social.
De acuerdo con el Dr. Eloy Gibbs, quien desde hace 15 años se desempeña como director de Salud Radiológica de la Caja de Seguro Social, desde 1995 se ha advertido por escrito que el Instituto Oncológico Nacional no posee los protocolos adecuados ni la preparación del personal idóneo: físico- médicos.
Gibbs citó el informe de la entidad internacional de Energía Atómica que determinó que el equipo que se tenía sólo podía usarse con 4 bloques; sin embargo, se introdujo un quinto bloque y el manual no lo acepta, además se debe digitalizar en equis dirección. Aparentemente, pareciera que no habían leído el Manual de TPS, indicó Gibbs. Alguien adoptó otro procedimiento; el equipo no lo podía ejecutar y ocurrió el accidente. Según Gibbs, tanto la Clínica Paitilla como San Fernando cumplieron con sus manuales de procedimiento. El ION hizo su Manual de TPS post accidente; ahora tienen un TPS nuevo para trabajar con los aceleradores lineales: les hemos solicitado que redacten el manual de TPS.
Al respecto, el directivo mostró un voluminoso manual superior a las 250 páginas que fue preparado anteriormente y que es el que debe prepararse ahora; lo que el Oncológico entregó- como Manuales- son cuadros con valores de tolerancia. Esos no son procedimientos.
Anteriormente lo hicieron, advirtió Gibbs, pero del TPS viejo; necesitamos el nuevo procedimiento y hasta la fecha no lo han entregado.
Al ser interrogado sobre la posibilidad de trabajar conjuntamente para elaborar el nuevo manual, autoridades del Instituto Oncológico y departamento de Salud Radiológica de la CSS, Gibbs se limitó a contestar: "Anteriormente lo hicieron y está bien hecho". Otro problema señalado por Gibbs es que el Manual fue preparado por equis persona y cuando se le llamó para su sustentación -porque no fue él quien lo hizo, sino el encargado- no podía seguir el procedimiento porque ni conocía el equipo. Todo esto está documentado. Tanto el doctor Barés como Morales tienen copia del informe. ¿Por qué no lo podían hacer?
Gibbs se refirió a la Resolución No. 4 de 20 de enero de 2000 que indicaba los requisitos del perfil del físico médico con mayor rigurosidad. Según Gibbs la carrera de físico médico no se imparte a nivel de licenciatura, sino a nivel de maestría y doctorado. Posterior al accidente el Ministerio de Salud- y tomando en cuenta que no hay suficiente personal en la especialidad- se emitió la Resolución No. 309 de 7 mayo de 2003 que indica que el personal que trabaja como físico médico debe poseer- entre otros requisitos- con especialización en radioterapia: sus principales atribuciones son: " profesional dedicado a efectuar los cálculos físicos, calibraciones, planificación y planeamiento de los tratamientos e instalaciones, que deberá tener título universitario superior en ciencias básicas, preferiblemente física e ingeniería, mínimo en grado académico de licenciatura. Además deberá poseer entrenamiento práctico como físico médico en radioterapia clínica, por un período no menor de un año, en un centro nacional o extranjero y con la supervisión de un físico médico especializado".
Hay dos físicos en el Oncológico, con título de maestría, pero la radioterapia no es su especialidad, destacó Gibbs. Todo está documentado. Al ser cuestionado sobre los problemas de falta de personal idóneo en radioterapia, Gibbs destacó que hay personal nacional y extranjero con títulos idóneos que desean trabajar en el ION. Desconoce por qué no se les contrata.
"Yo sólo hago recomendaciones al director general de Salud. Todo está en manos del Dr. Barés", explicó Gibbs. "Si él lo exige, lo hacen, porque lo pueden hacer. Hay una rebeldía allá adentro", advirtió. Reconoció Gibbs que elaborar el manual de procedimientos demorará algún tiempo. ¿Cuánto? Dependerá de la experiencia de ellos. Gibbs confesó que todos le culpan a él por los problemas ocurridos a raíz del accidente. Al respecto mostró la carta (29 de julio de 2003) dirigida a las autoridades en las que indica "que es evidente la pertinaz persecución al departamento de Salud Radiológica por parte de funcionarios del Ministerio de Salud y del ION". La carta también solicita que sus tareas y responsabilidades regulatorias sean transferidas a otros funcionarios del Ministerio de Salud. Ante las dudas sobre su idoneidad profesional mostró la Resolución CT 70 de febrero de 1993, que certifica su Doctorado PHd (Radio Física Salud Radiológica).
Debo exigir calidad ya que si ocurre de nuevo un accidente ¿A quién llevarán preso? Me reprocharán haberles otorgado la licencia, sin contar con los requisitos técnicos.
Finalmente, Gibbs reconoció que hasta la fecha el Instituto Oncológico Nacional no tiene la licencia de autorización para brindar tratamiento a través de la unidad de cobalto que funciona en las antiguas instalaciones.
Familiares y pacientes del Oncológico aseguraron que la situación los obliga a adoptar medidas de fuerza para exigir su tratamiento antes de que sea demasiado tarde.