Hasta un juzgado de comercio ha llegado una demanda sobre propiedad intelectual que ha interpuesto la Distribuidora Lewis contra Editora Escolar (EdiEsco), la que ha tenido como resultado inmediato el secuestro de un considerable número de libros Nacho Trabaja y de Estudios Sociales.
La acción legal de los demandantes se centra en el uso ilegal de fotos e ilustraciones en los libros de figurita del primer hasta el sexto nivel de educación primaria, exceptuando el quinto nivel.
También hay reclamos por el uso ilegal de material ilustrativo en libros de texto usados en cuarto y sexto grado tanto en escuelas públicas como privadas.
Gerardo Aparicio G., representante de EdiEsco en Panamá, se muestra confiado en salir bien librado de lo que puede denominarse una batalla legal entre dos fuertes distribuidores de obras en el país, al afirmar que tanto las fotos como las ilustraciones son de absoluto dominio público, y que los libros de figuritas y el de texto se usan desde hace cuatro años sin que nadie hubiese presentado ningún reclamo.
Indicó que no quiere pensar que se les intente sacar del mercado para que la competencia pueda vender sus productos con facilidad, y evitó revelar cifras de cuántos libros logran vender durante un año lectivo, aunque sí dijo que en Guatemala ubican unos 100 mil en el mercado.
Aparicio evitó adelantar qué acciones pueden tomar de salir favorecidos con un fallo, aunque mostró su malestar por los daños que indicó, le han causado a su empresa quienes los acusan de "piratas, plagiadores y falsificadores de libros".
El empresario recordó que hay presunción de inocencia hasta que se emita un fallo, pero indicó que no admite las acusaciones.
Pero confiado también se encuentra Vicenti Garibaldi, uno de los abogados de la Distribuidora Lewis, quien afirmó que estiman en 500 mil balboas el monto que tendría que pagar EdiEsco por el uso ilegal de las ilustraciones.
Al explicar el por qué la demanda contra EdiEsco y no contra la autora panameña, en el caso del texto de Estudios Sociales, afirmó que en las obras aparece la editorial con la nota de reserva del derecho de autor, por lo que debe enfrentar la acción legal.
Garibaldi explicó que hay unas láminas de cultura antigua de una empresa mexicana, y de la que Distribuidora Lewis es concesionaria, que han sido "pirateadas" por EdiEsco. Igual situación se presenta con unas postales que también compró la empresa demandante y que han sido usadas por la competencia "en forma ilegal".
Indicó que en una inspección judicial se secuestraron exclusivamente los libros donde aparece e material "pirateado", por lo que no tienen fundamento los anuncios de los demandados de que se está afectando la cultura.
"La piratería no es cultura ni debe enseñarse a los niños a usar las cosas ajenas como si fueran propias", expresó el abogado que forma parte del bufete Carreira, Pittí y Garibaldi, representante legal de la Distribuidora Lewis.
En medio de lo que se vaticina como una interesante batalla legal, la Ley 15 sobre propiedad intelectual será el centro de los acusadores y de los defensores.