El canciller Jorge Ritter afirmó ayer que sería "insólito" que Panamá tenga que pagar por la limpieza de las áreas contaminadas por los Estados Unidos (EU).
Señaló que bajo ningún concepto Panamá debe pagar por el saneamiento de estas áreas, porque ello es responsabilidad absoluta de EU, según lo establecen los Tratados Torrijos-Carter.
Al tiempo que informó que el gobierno panameño no puede presentar una demanda de indemnización a favor de los afectados por los explosivos en la comunidad de Río Hato, antigua base militar norteamericana.
Destacó que Río Hato revirtió al país hace más de 30 años, o sea antes de los Tratados Torrijos-Carter, por lo que las autoridades no pueden actuar directamente en este caso.
Agregó que el Gobierno está dispuesto a darle asistencia a Kelvin Pérez, de 17 años de edad, afectado con la explosión, si éste interpone una demanda particular contra los EU.
Consideró insólito que el país tenga que pagar por la limpieza de las áreas revertidas, cuando fueron los norteamericanos a través de sus ejercicios militares, que contaminaron el área.
Sin embargo, aclaró que no ha recibido una declaración formal de parte de los Estados Unidos, que señale que no cumplirán con el proceso de limpieza.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, expresó el respaldo solidario de su país en las gestiones que realiza el gobierno panameño para exigirle a los EU la limpieza de los polígonos y la indemnización a los que resulten afectados.
El funcionario aprovechó la oportunidad para denunciar que en Miami, Estados Unidos, existe una mafia de cubanos norteamericanos, que están promoviendo la emigración desordenada (balseros), para originar un conflicto entre Cuba y este país.