Una polémica se avecina en el sector turismo por la propuesta de dos importantes obras en una misma parcela, ubicada en el sector Pacífico de Amador.
Inversionistas españoles, a quienes en días pasados la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) le adjudicó la parcela 12 de Amador para la construcción de un megaproyecto, han dado a conocer su preocupación luego que la Comisión de Educación de la Asamblea Legislativa prohijó el anteproyecto de ley que declara monumento histórico nacional al Mausoleo del General Omar Torrijos y crea el Parque Torrijos-Carter en la misma área.
El mausoleo comprende cinco hectáreas con cuatro mil trescientos doce metros cuadrados. Sin embargo, la ARI, ya había formalizado con la empresa MBB Corporatión Inmobiliaria, S.A un contrato de desarrollo turístico "World Gate", por el orden de los B/.130 millones y que proyecta ser la mayor inversión del sector Pacífico.
En pocas palabras, esto quiere decir que el Estado le pagaría a la empresa el porcentaje antes mencionado por incrementar su planilla.
Sin embargo, Gaspar García de Paredes, vicepresidente del SIP explicó que para hacerse acreedores anualmente de este beneficio, deben demostrar que han generado utilidades al cierre del año fiscal de la empresa.
"Al Estado le interesa que disminuya el desempleo, y que también se tribute y consuma más" acotó García de Paredes.
El proyecto no establecería que las empresas deban ser rentables, pero la forma en que opera el certificado, establece que el proyecto debe generar ganancias, si no se pierde.
Para el economista Enrique Ho, no tiene sentido que se cree una ley de fomento industrial, porque se seguiría cargando al sector, que a pesar de los múltiples beneficios y proteccionismo no ha arrojado números tan alentadores para la economía.
Algo que deben tener presente antes de aprobar una ley de este tipo, es ver los resultados que han traído instrumentos como los Certificados de Abono Tributarios (CAT), u otros subsidios a los que se han acogido los industriales durante estos últimos años, explicó Ho.
"Los subsidios no son el mejor mecanismo para incentivar la economía. Acepto que son útiles para promover metas económicas y hay momentos en donde es necesario emplearlos" añadió Carlos González Ramírez, consultor de Arden and Price.
Lo cierto es que el cambio en la forma de producir en ese sector ha sido desfavorable, produciendo en menores cantidades y la mano de obra ha disminuido en los últimos años.
González Ramírez, expresó que no se puede justificar un subsidio por falta de competitividad, ya que esto no es viable.
Agregó que el tema de la competitividad es un problema de la empresa, pues lo que le interesa al Estado es que haya crecimiento económico que genere empleos.
La pregunta entonces es ¿qué garantiza que los Certificados de Fomento Industrial (CFI), traerán mayores inversiones y harán que la industria crezca como sector económico en el país?
Al momento existen muy pocas garantías, si se toman en cuenta los resultados del pasado, según el economista Ho. Más importante es lograr reducir los costos de producción.
Para lograr este propósito es necesario disminuir los precios de la energía eléctrica, aumentar la productividad de la mano de obra y, a su vez, encontrar un mecanismo para reducir los costes de la tramitología y burocracia.
En tanto, González Ramírez anota otros ingredientes para ser más competitivos en el mercado internacional como por ejemplo: facilitar la exportación, es decir, simplificar las operaciones, un mejor entrenamiento, y elevar la calidad de la educación.